La Diócesis de Querétaro se prepara para la toma de posesión de Víctor Alejandro Aguilar Ledesma como su décimo primer obispo el próximo 24 de noviembre.
La Iglesia católica en la entidad atraviesa una transformación estructural: mientras la jerarquía busca preservar a la región como una zona de paz, los datos censales revelan que la población no católica se multiplicó por más de nueve veces en las últimas tres décadas, con una mayor concentración de diversidad religiosa en los sectores jóvenes.
El relevo en la dirigencia ocurrió tras la renuncia por límite de edad de Fidencio López Plaza, quien en 2025 cumplió 75 años, y la posterior designación avalada por el Papa León XIV. Aguilar Ledesma, quien hasta hace unos días fue Obispo de Celaya, asumirá el gobierno pastoral en noviembre esto en un contexto social distinto al de administraciones previas.
Transformación demográfica y brecha generacional
Según los registros del Instituto Nacional de Estadística y Geografía obtenidos entre 1990 y 2020, la proporción de habitantes que se identifican como católicos en Querétaro pasó de 97.95 por ciento a 91.58 por ciento. En contraste, la población no católica pasó de 2.05 por ciento a 8.42 por ciento en el mismo periodo, lo que representa un incremento superior al 133 por ciento en la última década.
Los datos del censo exponen que la afiliación al catolicismo predomina en la población mayor de 65 años, mientras que la diversidad de credos o la ausencia de religión se concentra en el grupo de 20 a 29 años.

Retos pastorales y contexto de seguridad
Además del cambio demográfico, la atención a jóvenes y el crecimiento urbano, la nueva gestión episcopal priorizará la conservación del tejido social ante la incidencia delictiva registrada en los estados colindantes.
"Nosotros cuando estábamos en Michoacán veíamos a Guanajuato como un oasis de paz y de seguridad. Ahora en Guanajuato ven a Querétaro como ese oasis. Es importante mantenerlo para que la entidad no pierda lo que ya perdieron Michoacán y Guanajuato", declaró el obispo electo Víctor Alejandro Aguilar Ledesma.
La administración diocesana proyecta estructurar un plan de trabajo enfocado en el diálogo, la formación laica y la atención a una sociedad con mayor diversidad cultural y religiosa.
