En su primer año de administración, la gobernadora Rocío Nahle García enfrenta uno de los desafíos más profundos de Veracruz: la deficiencia educativa. De acuerdo con los datos más recientes del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), la entidad se mantiene entre los estados con mayor rezago educativo del país, con más del 25 por ciento de su población en esta condición.
ESTADOS CON MAYOR REZAGO EDUCATIVO A NIVEL NACIONAL
FUENTE: CONEVAL
Con la intención de revertir este panorama, Nahle García apostó por un proyecto encabezado por la exdiputada federal Claudia Tello Espinosa, actual titular de la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV). No obstante, el sector ha tenido un arranque marcado por controversias internas, tensiones sindicales y manifestaciones de diversos grupos magisteriales.
LOS MÁS DE 90 SINDICATOS MAGISTERIALES HAN REALIZADO BLOQUEOS EN OFICINAS ADMINISTRATIVAS Y PROTESTAS POR REGULARIZACIÓN DE PLAZAS, PAGOS ATRASADOS Y TRANSPARENCIA EN LOS PROCESOS DE ASIGNACIÓN.
Desde su llegada, Tello Espinosa ha impulsado un discurso centrado en la transformación educativa; sin embargo, su gestión ha estado acompañada de señalamientos por una presunta falta de diálogo con docentes y organizaciones sindicales, quienes acusan retrasos en trámites administrativos, reacomodos internos y decisiones centralizadas que han generado inconformidad y atrasos en procesos claves del sector.
EL PRESUPUESTO ASIGNADO PARA EDUCACIÓN EN VERACRUZ
FUENTE: SECRETARÍA DE FINANZAS Y PLANEACIÓN
Otro punto crítico ha sido la evaluación de la infraestructura escolar. Diversas regiones demandan inversión urgente, y aunque la administración estatal ha anunciado diagnósticos y programas de rehabilitación, docentes y padres de familia cuestionan el ritmo de implementación y la suficiencia presupuestal para atender la magnitud del problema. A pesar de las controversias, la SEV sostiene que se han logrado avances en alfabetización, regularización administrativa y actualización docente. Sin embargo, la verdadera prueba para el gobierno de Nahle y la gestión de Tello será articular políticas de largo plazo, mejorar la gobernanza interna de la dependencia y mostrar resultados medibles.
Con un contexto social exigente y una comunidad magisterial atenta, el sector educativo será uno de los principales indicadores del desempeño estatal. Los próximos meses serán decisivos para saber si el gobierno logra encauzar una transformación profunda o si las tensiones internas anticipan desafíos mayores. Pero, ante todo, no debe perderse de vista el propósito fundamental de esta secretaría: educar a todo un estado.