Zacatecas, Zac.-Zacatecas enfrenta una crisis sanitaria desde el inicio del ciclo agrícola primavera verano, focalizado en el municipio de Villa de Cos, ante la falta de vacunación oportuna en sus trabajadores.
La llegada masiva de jornaleros agrícolas a municipios como Villa de Cos y Fresnillo se ha convertido en un factor determinante en la propagación y control del brote de enfermedades como el sarampión, donde autoridades de salud enfrentan no solo el reto epidemiológico, sino también barreras culturales, lingüísticas y de acceso a estos grupos.
Cada año arriban hasta 15 mil jornaleros agrícolas a zonas productivas de la entidad, principalmente en campos de riego donde se siembra ajo y tomatillo ubicados en el corredor Fresnillo - Villa de Cos. Se estima que alrededor del 75% no cuenta con esquemas completos de vacunación.
"Son casi 50 mil habitantes tan solo en el mezquital y el 85% se dedica a la actividad agrícola y de esos, las coberturas de vacunación están bajas por su misma cultura", detalló Joel Ríos Gómez, Jefe de epidemiología en los Servicios de Salud de Zacatecas.
El actual brote, con 35 casos confirmados y 3 muertes de menores de edad, se concentra en población jornalera migrante proveniente de comunidades de alta marginación, particularmente de Mezquital, Durango.
En 2025 de las 159 mil 896 vacunas aplicadas, 1 mil 919 se aplicaron a trabajadores agrícolas, este año de las 167 mil 192 vacunas triple viral aplicadas, 5 mil 665 han sido aplicadas ya a jornaleros. La meta es aplicar 48 mil 149 más durante mayo a toda la población.
¿Qué factores dificultan el control del brote de sarampión?
Uno de los principales obstáculos para la atención oportuna es la barrera cultural y de lenguaje, ya que muchos trabajadores pertenecen a comunidades indígenas, como tepehuanos, y no hablan español o desconfían de las instituciones.
Además de Villa de Cos y Fresnillo, las autoridades mantienen especial vigilancia en zonas agrícolas de Pánuco, y las comunidades de Río Florido, Chaparrosa, San Antonio de Ciprés y Rancho Grande, donde se concentran campamentos de trabajadores y existe alta movilidad laboral y se espera la llegada de mínimo 7 mil nuevos trabajadores en el transcurso de mayo.
Estrategias de vacunación y críticas ante la respuesta gubernamental
Las autoridades han intensificado brigadas de vacunación en campo, adaptando estrategias para ingresar a comunidades cerradas mediante líderes de cuadrilla y autoridades locales. Sin embargo, el proceso requiere tiempo, ya que la inmunidad tras la aplicación de la vacuna tarda al menos dos semanas en desarrollarse, pero además se ha considerado que la estrategia llegó tarde.
"Los mismos trabajadores agrícolas nos piden que subamos un punto de acuerdo para denunciar el brote de sarampión, lo hacemos, el martes se aprobó de urgente y obvia resolución y el miércoles ya había tres niños muertos por sarampión, es una pena y una tristeza que el gobierno reacciona de una forma lenta, muy lenta", expresó el diputado local, Alfredo Femat Bañueños.
El reto, coinciden autoridades, es atender la salud sin estigmatizar a la población jornalera, en un contexto donde su presencia es fundamental para la producción agrícola del estado, pero también representa un desafío constante para el sistema de salud.
