Los medicamentos utilizados principalmente para tratar la diabetes o tratamientos para la resistencia a la insulina y que han ganado popularidad para el control de la obesidad, representan el 60% del crecimiento del mercado de medicamentos para el sistema digestivo y el metabolismo en México, de acuerdo con el análisis más reciente del 2026 de NielsenIQ (NIQ).
"El Organismo Mundial de la Organización Panamericana para la Salud y el Organismo Mundial de la Salud nos dicen que la obesidad es una enfermedad crónica que la tenemos que abordar de forma integral y que si requiere alguna intervención farmacológica pues esta va a ser multidisciplinaria".

RIESGOS PARA LA SALUD
El consumo de estos fármacos sin una indicación médica puede provocar efectos secundarios, entre ellos náuseas y mareos; además advirtió que suspender el tratamiento sin acompañamiento profesional puede favorecer la recuperación del peso perdido.
"El rebote que es la ganancia de peso de lo que habían perdido y muchas veces es peor porque aumentan más, y por eso se vuelve crónico está ingesta de este medicamento que no le está haciendo bien a su organismo puesto que no estaba indicado porque no tenían ninguna patología crónica".
En Colima, el uso de medicamentos para el control de la obesidad ha ganado presencia en farmacias, donde se ofrecen con descuentos.
Sin embargo, los requisitos para su dispensación varían entre establecimientos, en algunos se solicita receta médica, mientras que en otros no, una situación que pone en relieve la importancia de la supervisión médica en el uso de estos tratamientos.
"Este tratamiento es semanal, está en un rango de 3 mil a 5 mil pesos y las tabletas están entre los 4 y 6 mil pesos mensuales (...) alomejor van a sostener este costo unos 3 ó 6 meses pero después".
El control de la obesidad requiere un abordaje integral que no se limite al uso de medicamentos, sino que incluya una alimentación adecuada, actividad física y seguimiento médico para evitar cualquier riesgo en la salud de las personas.