Prestadores de servicios de Boca de Pascuales, en el municipio de Tecomán, comenzaron a colocar barreras improvisadas con costales de arena para proteger sus establecimientos ante el fuerte oleaje que se pronostica por el paso del huracán Simón, que este sábado se intensificó a categoría 4 en el océano Pacífico.
Desde el viernes 9 de octubre, hoteleros y propietarios de enramadas instalaron diques hechizos para tratar de contener el avance del mar, ante las previsiones meteorológicas que advierten olas de entre tres y seis metros de altura en la zona costera.
De acuerdo prestadores de servicio, durante la mañana de este sábado el oleaje ya comenzaba a salir del área de playa e invadir la calle, pese a que todavía no alcanzaba la altura ni la fuerza pronosticadas.
La afectación se reportaba desde la zona de Las Hamacas del Mayor hasta las enramadas ubicadas junto al playón, cerca de la desembocadura del río Armería, donde comerciantes buscan reducir los posibles daños a sus negocios.
El huracán Simón alcanzó la categoría 4, con vientos sostenidos de hasta 230 kilómetros por hora. De acuerdo con los reportes meteorológicos, su centro se ubicaba a 245 kilómetros de Manzanillo, Colima, y a 415 kilómetros de Cabo Corrientes, Jalisco.
Los pronósticos señalaban la posibilidad de que el sistema se aproximara a la costa entre los límites de Jalisco y Colima durante la noche del sábado o la madrugada del domingo, aunque su trayectoria y evolución podrían modificar este escenario.
Ante estas condiciones, se exhorta a la población a mantenerse atenta a los avisos oficiales, debido a que las lluvias fuertes previstas para Michoacán, Colima, Jalisco y Nayarit podrían ocasionar inundaciones y deslaves en zonas de ladera, además de condiciones peligrosas en las playas por el incremento del oleaje.