La inteligencia artificial gana terreno en las actividades académicas de México; sin embargo, su incorporación también abre el debate sobre si facilita el aprendizaje o puede generar dependencia y afectar el desarrollo de habilidades como el razonamiento y el pensamiento crítico.
En Colima, esta tendencia también se refleja en la Universidad de Colima, donde el 81.4 por ciento de los participantes de la Evaluación de Servicios y Productos Digitales e Informacionales 2025, equivalente a 4 mil 553 personas, reportó utilizar herramientas de inteligencia artificial generativa.
"Los estudiantes tienen que hacerse valer de todas las herramientas y la tecnología que vaya surgiendo para cursar sus estudios, la inteligencia artificial que desde 2023 - 2024 entró en su apogeo con Chat GPT y algunas otras aplicaciones pues han tenido un impacto fundamental", así lo explicó el abogado Ángel Durán Pérez.

De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Usos y Percepciones de la Inteligencia Artificial Generativa en la Educación Superior en México (ENIAG 2025), presentada por la Secretaría de Educación Pública en abril de 2026, el 66% de los estudiantes universitarios utiliza estas herramientas al menos una vez por semana, mientras que entre el personal docente la proporción alcanza el 60%.
"Hay que saberla utilizar, no se hace un estudio, una investigación nada más porque tengo acceso a diferentes herramientas de uso de inteligencia artificial, se necesita capacitación, de ahí que las universidades capaciten a sus profesores y estos empiecen a guiar al estudiantado".
PREOCUPA LA DESINFORMACIÓN
Sin embargo, su uso también genera preocupación; en este último estudio Colima encabeza la lista nacional, con el 44.09 por ciento de los participantes que manifestó inquietud por la información falsa y la desinformación que puede generar la inteligencia artificial generativa.
"Toda la información que obtiene necesita validarla, necesita revisarla y para eso se requiere de cierta técnica, hay que saber manejar estas herramientas, porque de lo contrario estaríamos reproduciendo errores".
El desafío para las instituciones educativas será adaptar sus métodos de enseñanza y evaluación a esta nueva realidad, de manera que el uso de la inteligencia artificial contribuya a la formación académica sin sustituir el conocimiento y las capacidades de los estudiantes.