El secretario de Agricultura y Desarrollo Rural de Jalisco, Eduardo Ron Ramos, pidió al Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) extremar las medidas sanitarias en la certificación de plantas brasileñas que exporten carne de res a México y llamó a establecer un cupo para las importaciones de pollo, al señalar afectaciones para los productores nacionales.
Ron Ramos cuestionó que México permita el ingreso de volúmenes de carne de res que, según expuso, pueden superar la capacidad de producción nacional y presionar a la baja los precios que reciben los ganaderos. Explicó que se estableció un cupo de importación superior a 70 mil toneladas anuales.
El funcionario también manifestó preocupación por las condiciones sanitarias de algunas regiones de Brasil y pidió a Senasica revisar con especial atención las plantas autorizadas para exportar productos cárnicos a México. "Es un absurdo, ya que aparte tenemos el tema sanitario, que yo sí le pido a Senasica y al gobierno federal que tenga mucho cuidado en qué plantas va a certificar, porque recordemos que todavía en el sur tienen problemas de fiebre aftosa, entonces es muy delicado este tema, lo cual yo sí reitero y reconozco la capacidad de Senasica que tiene, pero sí les pediría desde Jalisco que tengan mucho cuidado."
El secretario sostuvo que la apertura comercial también ha generado efectos en el sector avícola nacional. Afirmó que los productores de pollo habrían registrado pérdidas por alrededor de 11 mil millones de pesos durante el último año, debido al incremento de las importaciones procedentes de Brasil.
Jalisco busca un cupo para el pollo brasileño
Ron Ramos informó que la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural mantiene reuniones con la Secretaría de Economía y la Unión Nacional de Avicultores para establecer un cupo específico para la importación de pollo brasileño.
De acuerdo con el funcionario, el Gobierno federal ha mostrado disposición para alcanzar un acuerdo que permita regular el ingreso de este producto al mercado mexicano. "Estamos en gestiones, la verdad es que hemos estado en reuniones en la Secretaría de Economía, creo yo que ya estamos viendo la luz al final del túnel, vemos buena voluntad para establecer un cupo de importación de Brasil, esperemos que pronto, pronto se llegue a este acuerdo, porque al final del día es algo importante que ustedes sepan, el beneficio del costo barato de importar pollo no se ha trasladado al consumidor final."
El secretario añadió que actualmente ingresan a México cientos o miles de toneladas de pollo brasileño, aunque no precisó el volumen total de las importaciones.
Sobre la diferencia entre los precios de importación y venta al consumidor, Ron Ramos señaló que una pechuga de pollo brasileño llega a México en alrededor de 40 pesos por kilogramo, mientras que, según sus declaraciones, el producto puede comercializarse al consumidor final entre 180 y 200 pesos por kilogramo.
La discusión sobre las importaciones de carne de res y pollo de Brasil se mantiene así entre los temas que el sector agropecuario de Jalisco busca llevar ante las autoridades federales, principalmente por sus posibles efectos sanitarios, comerciales y en los precios que reciben los productores nacionales.