Colima tiene 40 mil 859 personas con algún tipo de discapacidad, lo que representa el 5.4% de su población de 758 mil 987 habitantes, de acuerdo con la más reciente publicación de la Encuesta Intercensal 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El 19.3% de las personas con discapacidad tiene 60 años o más, mientras que la principal limitación registrada en este grupo de población está relacionada con la movilidad, una condición que puede incrementar las dificultades para desplazarse y utilizar espacios públicos.
"Una persona con discapacidad le impacta enormemente cuando sus calles o sus banquetas no están adecuadas o que se acomoden para que ellos puedan trasladarse de un lugar a otro (...) aquí quiere decir que estaríamos violentando el derecho humano a la movilidad", así lo explicó Ángel Durán Pérez, asesor jurídico de víctimas.
Sin embargo, mientras la población que requiere condiciones de accesibilidad es una realidad desde hace décadas, gran parte de la infraestructura urbana continúa sin adecuaciones suficientes para garantizar un desplazamiento autónomo y seguro.
"Las banquetas están para llorar y hay banquetas que de plano no tienen ni para poder subir, hay que para la silla de ruedas yo siento que me caigo pero el gobierno, el gobierno y los nuevos que entran prometen muchas cosas y al final no hacen nada", denunció la ciudadana María Elena.
En la capital del estado, particularmente en la zona centro, persisten espacios cuya infraestructura responde a diseños urbanos antiguos y que no han sido adaptados de manera integral a las necesidades actuales de movilidad.
"Que corresponde al municipio, como al estado a movilidad analizaran esta problemática tomando como referencia estos datos duros que es una realidad y que nos sirven para establecer políticas administrativas de tener un mejor entorno en la estructura de la ciudad", advirtió el abogado.
El rezago no se limita a la construcción de nuevas obras, sino que implica adecuar y mantener la infraestructura existente, para que calles, banquetas y espacios públicos puedan ser utilizados por personas con distintas condiciones de movilidad, que hasta el momento no se han concretado.