Pescadores y habitantes de la Laguna de Cuyutlán se manifestaron durante la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a Colima para exigir que se frene el proyecto de ampliación del puerto de Manzanillo.
Los inconformes aprovecharon la presencia de la presidenta, con motivo de la inauguración del CRIT Colima, para hacer visible su rechazo al proyecto denominado Puerto Nuevo Manzanillo, al considerar que representa una amenaza para la Laguna de Cuyutlán y para las actividades de las comunidades que dependen de ella.
Durante la protesta, los pescadores pidieron ser escuchados por el Gobierno Federal y demandaron que no se autorice la expansión portuaria en la zona.

A través de un comunicado difundido este martes, los inconformes también informaron que presentaron formalmente un juicio de amparo contra el proyecto, al argumentar presuntas violaciones a sus derechos y posibles afectaciones al patrimonio socioambiental de la laguna.
Entre sus señalamientos, sostienen que el proyecto podría afectar manglares, modificar el flujo hidrológico del Vaso II y generar impactos sobre el ecosistema.
"Nuestra postura es inquebrantable y exigimos la cancelación total de este proyecto. No queremos más simulaciones ni consultas ciudadanas amañadas. La única respuesta aceptable es una rotunda y total negativa a la expansión del puerto de Manzanillo". Dijeron.

También cuestionaron los mecanismos de participación ciudadana y señalaron que las comunidades no han tenido, desde su perspectiva, una participación efectiva en el proceso de evaluación ambiental y advirtieron que, La Laguna de Cuyutlán es el segundo humedal más importante del Pacífico Mexicano y está en grave peligro.
Se viola la ley: El proyecto incumple el Artículo 60 Ter de la Ley General de Vida Silvestre al afectar irreversiblemente los manglares y alterar el flujo hidrológico del Vaso II.
Ecocidio inminente: Fragmenta el ecosistema, amenaza con dejar el agua sin oxígeno (anoxia) y generará ruido extremo por el tránsito marítimo pesado que enmascara el canto de las ballenas jorobadas e interfiere en la anidación de las tortugas.
Falsa participación: Incumplen el Acuerdo de Escazú al pretender que comunidades afectadas lean un documento técnico incomprensible de más de 2,300 páginas para poder opinar y simulan consultas en línea sin resultados accesibles y sin participación real de las comunidades.
Los pescadores hicieron un llamado a la presidenta Claudia Sheinbaum y a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales para que atiendan su postura y consideren la oposición de las comunidades antes de tomar una decisión sobre el proyecto.