Las afectaciones provocadas por el paso de huracanes durante esta temporada dejaron severos daños en la playa de Tecuanillo, donde varias ramadas y establecimientos de comerciantes quedaron enterrados bajo la arena, evidenciando el impacto de los fenómenos meteorológicos en una de las costas de Colima más golpeadas.
A pesar de los daños visibles, hasta el momento se desconoce el número de ramadas afectadas y el monto de las pérdidas económicas, pues no se cuenta con información oficial sobre un balance de los daños ocasionados en esta zona turística de Tecomán.

Ramaderos y comerciantes de la playa manifestaron su preocupación ante la incertidumbre sobre la posibilidad de recibir apoyos para recuperarse de las afectaciones, ya que aseguran que, en situaciones anteriores, este sector ha sido de los últimos en ser considerado para recibir ayuda.
Señalaron que, en otras ocasiones, las autoridades únicamente realizan censos para registrar los daños, sin que necesariamente se traduzcan en apoyos para quienes pierden sus espacios de trabajo y sus fuentes de ingresos.

Para los prestadores de servicios turísticos, las consecuencias no se limitan a los daños materiales.
La pérdida o afectación de sus ramadas representa también un golpe a su economía familiar, al tratarse de establecimientos que dependen de la actividad turística y que requieren inversiones para volver a operar.
Mientras las huellas del temporal permanecen en Tecuanillo, los comerciantes esperan que las autoridades realicen una evaluación de los daños y den a conocer si existen programas de apoyo para las personas afectadas.
Por ahora, la magnitud de las pérdidas continúa sin precisarse oficialmente, mientras quienes trabajan en esta playa enfrentan la incertidumbre de cómo recuperarse y volver a levantar sus negocios tras el paso de los fenómenos meteorológicos.