El campo en Colima enfrenta un proceso de envejecimiento que pone en riesgo el relevo generacional, pese a la importancia que mantiene para la economía y las actividades productivas de la entidad, así lo detalló Raúl Alberto Rodríguez Alvarado, miembro del Sistema Nacional de Investigadores y profesor investigador de la Universidad de Colima.
Destacando que la actividad agropecuaria representa entre el 7 y el 10 por ciento de la economía estatal y continúa siendo una de las principales ocupaciones de la población.
"Es bien importante el campo en nuestra sociedad, representa más o menos entre el 7 y el 10% de la economía del estado, pero aquí en nuestro estado es principalmente relevante porque es de las actividades principales a las que se dedican los colimotes y las colimotas".

Sin embargo, detrás de la importancia económica del sector existe un problema de relevo generacional. Sólo una quinta parte de quienes trabajan actualmente en el campo son jóvenes, mientras que la mayoría se concentra en grupos de mayor edad.
POBLACIÓN POR EDAD EN EL CAMPO
"Y tenemos solamente el 20% de la población que está en el campo trabajando es joven, el 80% de la población tiene 45 años o más que ya es catalogada como adulta, de hecho el 30 por ciento de los que están en el campo tienen más de 65 años y el 50% tiene más de 45 años".
Rodríguez Alvarado explicó en entrevista para Meganoticias Colima que los registros oficiales ubican el promedio en alrededor de 58 años, mientras que un estudio realizado hace una década entre mil 600 productores de distintos cultivos encontró una edad promedio de 59 años.
"El censo del INEGI dice que en promedio tenemos como 58 años en el campo. Y hace 10 años hicimos un estudio de 1,600 muestras a productores del campo de mango, papayo, melón, aguacate, maíz, sorgo, trigo, arroz y teníamos un promedio de 59 años; de hecho queremos ir otra vez para ver cómo ha envejecido el campo".
El especialista atribuye parte de este fenómeno a las condiciones que enfrentan los productores y a la percepción que existe entre las nuevas generaciones sobre el trabajo agrícola.

La falta de oportunidades y la dificultad de esta actividad han llevado a que algunas familias prefieran que sus hijos busquen alternativas fuera del campo.
"El agricultor no ve el desarrollo en el campo y no quiere que sus hijos estén en el campo porque lo considera una labor muy difícil, de hecho los programas federales de la ruralidad que son muy populares estimulan la ruralidad, dan becas en la ruralidad porque la ruralidad se está despejando, es decir, nos estamos quedando sin gente en la ruralidad y hay que estimularla para que permanezca, porque la producción de alimentos pues todo viene de la ruralidad".