El colectivo Salvemos Cuyutlán denunció la presencia de tres dragas en el vaso dos de la Laguna de Cuyutlán, así como la detección de manchas de aceite en la superficie del cuerpo de agua, por lo que exigió la intervención urgente de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) para investigar las condiciones en que opera la maquinaria y descartar posibles daños ambientales.
A través de un posicionamiento público, los integrantes del movimiento señalaron que, hasta el momento de emitir la denuncia, la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) correspondiente no se encontraba disponible públicamente y, según su versión, continuaba pendiente su entrega formal al promovente.

El colectivo cuestionó que las tres máquinas de dragado se encuentren en la zona sin que, autoridades o empresas involucradas hayan explicado los motivos de su presencia, los permisos con los que cuentan o las labores que realizarían.
A esta situación se sumó el reporte de manchas de aceite flotando en la laguna, las cuales, advirtieron, podrían representar un riesgo de contaminación por posibles derrames o fugas de hidrocarburos asociados con las maniobras de la maquinaria.

Ante estos hechos, Salvemos Cuyutlán exigió a la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona) que informe quién autorizó el ingreso de las dragas, bajo qué condiciones se encuentran en el vaso dos y cuál es el objetivo de su presencia.
También solicitó a la Profepa realizar una inspección urgente, verificar las manchas de aceite y, en su caso, implementar medidas para contener la contaminación y determinar posibles responsabilidades. El colectivo sostuvo que cualquier intervención debe esclarecerse a la luz de las autorizaciones ambientales correspondientes.

Además, pidió a las instancias competentes transparentar el estado del procedimiento de impacto ambiental y publicar la resolución correspondiente. Informó que ya presentó una primera denuncia ante la Profepa para que investigue la situación y determine las acciones procedentes.
El movimiento advirtió que mantendrá su exigencia de información y protección ambiental para la Laguna de Cuyutlán, al considerar que las decisiones sobre este ecosistema deben apegarse a la legalidad y tomar en cuenta a las comunidades que dependen de su conservación.