El uso de auriculares a un volumen elevado y la exposición constante a sonidos intensos pueden representar riesgos para la salud auditiva y la seguridad vial, tanto para peatones como para conductores, así lo explicó la doctora Damfne Goretti Delgado Machuca, especialista en nutrición clínica, bariatría y medicina integral, quien además advirtió que reducir la percepción de los sonidos del entorno puede dificultar la reacción ante situaciones de peligro y aumentar el riesgo de sufrir accidentes.
"Nosotros sabemos que los sentidos, nuestros cinco sentidos: la vista, el oído, el olfato, el gusto son bien importantes para la capacidad de sobrevivencia cuando hablamos del mundo exterior".
El uso de dispositivos de audio mientras se transita por la vía pública puede reducir la atención a los estímulos que advierten sobre posibles peligros, especialmente cuando se necesita reaccionar de manera inmediata ante el movimiento de otros vehículos.
"Entonces de pronto las personas vamos caminando por la calle y vamos con auriculares nuestro sistema auditivo se ve limitado, por lo tanto no podríamos atención si un claxon nos pita, si viene un carro acelerado, si viene quizá una moto a alta velocidad y tenemos que tener en alerta los sentidos que nos puedan evitar un accidente, eso es las personas que vamos caminando".
CONDUCTORES TAMBIÉN CORREN RIESGOS
Esta situación también puede presentarse entre quienes conducen automóviles o motocicletas, ya que el volumen elevado de la música y el uso de auriculares o dispositivos de manos libres pueden dificultar la percepción de lo que ocurre alrededor y limitar la capacidad de respuesta durante un trayecto.

"Pero de pronto también muchos hemos visto motociclistas o automovilistas que utilizan sonido extremadamente alto por ejemplo con el vidrio arriba eso es como si trajeramos unos audífonos porque no escuchamos alrededor o los motociclistas o las mismas personas que van manejando con sus manos libres o auriculares y entonces disminuyen también esa capacidad que tienen de respuesta ante los accidentes".
Además de los riesgos al desplazarse, la exposición prolongada a sonidos de alta intensidad puede afectar progresivamente la audición. La especialista señaló que el daño auditivo puede disminuir la capacidad para percibir sonidos y que este problema también se observa entre personas jóvenes.
"Los decibeles en los que se utilizan los aparatos tienden a dañar la membrana timpánica y por consecuencia disminuye la capacidad auditiva porque se alteran todos los elementos importantes que son la audición en el oído y con el paso del tiempo va disminuyendo la agudeza auditiva y entonces ahora tenemos jóvenes con una agudeza auditiva más deteriorada".
Ante estos riesgos, recomendó tomar medidas preventivas al caminar por la calle y moderar el volumen de los dispositivos de audio, priorizando la percepción de los sonidos del entorno para evitar accidentes y proteger la salud auditiva.
"Creo que algo bien importante para proteger la vida es no utilizar los auriculares cuando vamos caminando y si los vamos a utilizar solamente utilicemos uno con la finalidad de que nos quede el otro oído para estar al pendiente de lo que sucede a nuestro alrededor y que los decibeles que se utilicen tampoco sean de los niveles permitidos".