La Secretaría de Salud y la Secretaría de Seguridad Pública despliegan brigadas epidemiológicas en los centros penitenciarios de Sinaloa para detectar brotes infecciosos, brindar atención psiquiátrica y realizar intervenciones quirúrgicas.
Ante el riesgo de propagación de enfermedades infectocontagiosas derivadas del hacinamiento en las instalaciones penitenciarias, la Secretaría de Salud implementó un programa especial de atención médica directa en las cárceles del estado.
La estrategia, coordinada junto a la Secretaría de Seguridad Pública, tiene como prioridad el tamizaje y diagnóstico oportuno de cuadros como la tuberculosis, padecimiento que suele registrar contagios en espacios de reclusión.
"Se inició un nuevo programa con la Secretaría de Seguridad Pública donde se están llevando los programas preventivos a las unidades, a las cárceles. Van, hacen un análisis y están atendiendo pacientes; uno de los problemas a los que nos enfrentamos por el número de internos es que puede haber infecciones como la tuberculosis", afirmó Cuitláhuac González Galindo, secretario de Salud de Sinaloa.
El programa preventivo abarca también la aplicación de vacunas, campañas contra las adicciones, soporte psicológico y el envío de personal del Hospital Psiquiátrico cuando los juzgados o las autoridades del penal lo requieren.
Protocolos de atención y seguimiento clínico
"Aquellos pacientes que se diagnostican de una enfermedad se les da el tratamiento de manera directa, y aquellos que requieren algún procedimiento quirúrgico, mediante protocolos bien determinados, se trasladan a los hospitales", indicó González Galindo.
Las autoridad de salud estatal informó que cada defunción registrada en los reclusorios es sometida a una revisión por parte de los comités médicos de la Secretaría de Salud para dictaminar las causas exactas del fallecimiento y descartar riesgos para el resto de la población penitenciaria.