Director de Vialidad y Transportes del Gobierno de Sinaloa, informó que existe un protocolo de atención ante este tipo de situaciones
El ataque contra un chofer de la ruta Toledo-Centro, registrado el pasado miércoles 7 de octubre en Culiacán, donde el operador resultó herido, generó inquietud entre usuarios del transporte público y puso nuevamente la atención en las condiciones de seguridad durante los traslados diarios.
Marco Antonio Osuna Moreno, director de Vialidad y Transportes del Gobierno de Sinaloa, informó que existe un protocolo de atención ante este tipo de situaciones, basado en la coordinación permanente entre los tres órdenes de gobierno.
El funcionario estatal señaló que el 65 por ciento de las unidades del transporte público cuenta con cámaras de videovigilancia y botones de pánico, herramientas destinadas a contribuir a la atención de emergencias y a fortalecer la seguridad de los pasajeros y operadores.
Asimismo, explicó que la respuesta ante incidentes de esta naturaleza involucra a las corporaciones de seguridad, con el propósito de atender oportunamente los reportes que se presentan durante la prestación del servicio.

Usuarios mantienen distintas percepciones de seguridad
Por su parte, Misael, estudiante de Culiacán y usuario del transporte público, compartió su experiencia al utilizar las distintas rutas de la ciudad. Indicó que se siente seguro durante sus recorridos habituales; sin embargo, reconoció que experimenta desconfianza cuando necesita trasladarse en rutas diferentes a las que utiliza cotidianamente.
Osuna Moreno agregó que, cuando se presentan emergencias relacionadas con el transporte público, la Policía Estatal Preventiva ofrece una respuesta prácticamente inmediata, como parte de los mecanismos de coordinación establecidos para atender estos casos.
Además, destacó que actualmente se dispone de un centro de monitoreo inteligente que permite dar seguimiento en tiempo real a alrededor de 420 unidades del transporte público.
Con estas herramientas y los protocolos de actuación, las autoridades buscan atender los incidentes que puedan poner en riesgo a conductores y pasajeros, en un contexto donde la seguridad durante los traslados continúa siendo una preocupación para algunos usuarios de Culiacán.
