Ambas celebraciones coinciden en el calendario, la tradición mexicana mantiene un significado cultural que se transmite desde la infancia
Durante octubre y los primeros días de noviembre, las familias de Culiacán participan en actividades relacionadas con el Día de Muertos y Halloween. Aunque ambas celebraciones coinciden en el calendario, la tradición mexicana mantiene un significado cultural que se transmite desde la infancia, principalmente en los hogares y las instituciones educativas.
Inna Teresa Álvarez Otáñez, directora del Museo de Arte de Sinaloa (MASIN), indicó que en Culiacán el Día de Muertos conserva su sentido conmemorativo y se transmite a las nuevas generaciones desde los niveles preescolares. En contraste, consideró que Halloween suele relacionarse principalmente con el juego, los disfraces y la decoración.
Señaló que esta celebración mexicana es resultado de un sincretismo cultural que combina las tradiciones religiosas católicas introducidas por los españoles con las prácticas y creencias sobre la muerte de las culturas mesoamericanas prehispánicas.

Las tradiciones cambian según la región del país
Álvarez Otáñez destacó que la manera de conmemorar a los fieles difuntos varía entre las distintas regiones de México. Como ejemplo, mencionó los panteones de Oaxaca y Michoacán, donde las velas, así como otros elementos tradicionales como altares, las flores y alimentos crean escenarios de gran impacto visual durante estas fechas.

En el norte de Sinaloa, añadió, las expresiones culturales también incluyen danzas de la región mayo-yoreme, que forman parte de las costumbres de los pueblos originarios.
Finalmente, la titular del MASIN consideró que, pese a la influencia de Halloween, el Día de Muertos continúa ocupando un lugar importante en Culiacán, debido a su arraigo familiar, religioso y educativo.
La participación de las escuelas, desde preescolar hasta el nivel universitario con elaboración de altares y otras actividades, contribuye a preservar esta tradición y a transmitir su significado a las nuevas generaciones, manteniendo viva la memoria de quienes ya no están.
