Miles avanzan en una marcha exigiendo poder vivir sin miedo
DD. HH.

Miles avanzan en una marcha exigiendo poder vivir sin miedo

Por: Daniel Samaniego
Culiacán
Fecha: 13-09-2026

Vestidos de blanco, bajo el sol y cargando carteles, sombrillas, globos y mantas, miles de ciudadanos volvieron este domingo a las calles de Culiacán para exigir algo que después de dos años de violencia parece haberse convertido en una demanda elemental: poder vivir sin miedo.  

La movilización avanza este 13 de septiembre desde La Lomita hacia la Catedral, con familias enteras, jóvenes, adultos mayores, empresarios, colectivos ciudadanos y personas que decidieron salir de sus casas para decir que no están dispuestas a acostumbrarse a la violencia.  


Exigencia de verdad y justicia

La avenida Álvaro Obregón se muestra prácticamente ocupada por ciudadanos vestidos de blanco. Al frente y entre la multitud aparecen mantas con una exigencia que resume buena parte del sentimiento de los participantes: "Verdad, justicia y paz".  




Dos años de crisis: no más de lo mismo

En otros carteles se repite el nombre de la movilización: "Sinaloa, ponte de pie", acompañado de una frase que también funciona como reclamo hacia las autoridades: "No más de lo mismo".  

La protesta ocurre exactamente cuando se cumplen dos años de la crisis de violencia que comenzó en septiembre de 2024 y que ha modificado la vida cotidiana de Culiacán y de otras comunidades de Sinaloa.  

Contra el miedo cotidiano

No es solamente una marcha contra los homicidios. Es una marcha contra el miedo que se metió en la rutina: contra la necesidad de avisar que se llegó bien, contra los horarios modificados, las actividades suspendidas, los negocios cerrados y las familias que dejaron de salir como antes.  

Entre quienes caminan no hay un solo rostro de la protesta. Hay personas mayores junto a jóvenes; familias con niños; hombres y mujeres protegiéndose del sol con sombrillas; ciudadanos que llevan sus propios mensajes y otros que simplemente avanzan entre la multitud.  




Convocatoria amplia

La marcha fue impulsada por organizaciones civiles, organismos empresariales, la Diócesis de Culiacán y distintos sectores sociales. Más de 30 organizaciones fueron anunciadas inicialmente como participantes y posteriormente se reportó la adhesión de más de 60 agrupaciones.  

La jornada comenzó a las 7:00 de la mañana con una misa en La Lomita, encabezada por el obispo de Culiacán, Jesús José Herrera Quiñónez. Después inició el recorrido hacia Catedral.  

Mensaje del obispo

Durante su homilía, el obispo pidió no acostumbrarse al dolor ni permitir que el miedo termine por quitarle a la sociedad la esperanza. Su petición fue directa: calles seguras, familias tranquilas y condiciones para que niños y jóvenes puedan volver a transitar sin miedo.  

La marcha también tiene un componente que rebasa el discurso religioso: es la expresión pública de una sociedad que durante dos años ha tenido que aprender a vivir en una situación que considera anormal.  



Exigencia de paz y justicia y recuperar la vida normal

Por eso, entre las pancartas no solamente aparecen exigencias de seguridad. También la palabra paz, acompañada de justicia, verdad, libertad y tranquilidad.  

La diferencia puede parecer menor, pero explica el sentido de la movilización: los ciudadanos no están pidiendo únicamente que disminuya la cifra de asesinatos, sino recuperar la posibilidad de hacer una vida normal.  


Coincidencia con nueva jornada violenta

La marcha ocurre después de una nueva jornada violenta. El sábado 12 de septiembre fueron asesinadas 10 personas en distintos municipios de Sinaloa; cuatro de esos homicidios ocurrieron en Culiacán.  

Derechos arrebatados

La coincidencia vuelve más fuerte el mensaje de quienes caminan: mientras una parte de la ciudad exige paz, la violencia recuerda por qué esa exigencia existe.  

La ciudad no habla solamente de las personas asesinadas o desaparecidas. Habla de lo que la violencia le quitó a quienes siguen aquí: el derecho a caminar, trabajar, abrir un negocio, mandar a los hijos a la escuela, reunirse con amigos, regresar a casa sin avisar que ya llegaron, vivir sin calcular primero el riesgo.  

Por eso, entre el blanco de las camisetas, las sombrillas y las pancartas, la imagen que deja la marcha es la de una sociedad que intenta recuperar simbólicamente las calles.  

"Sinaloa, ponte de pie" no es solamente el nombre de la movilización. Es el mensaje que sus participantes quieren dejar este domingo: que después de dos años de violencia, el miedo no sea lo que defina la vida de Culiacán.  


Noticias Relacionadas

Más de Meganoticias