Agustín Espinoza Laguna sostuvo que los incentivos deben acompañarse de crédito, seguros, coberturas y mejores condiciones de comercialización para reducir la dependencia de importaciones.
La permanencia de apoyos públicos para el campo mexicano es necesaria mientras los productores enfrenten problemas de rentabilidad y competencia internacional, sostuvo este martes 22 de septiembre Agustín Espinoza Laguna, secretario general en Sinaloa de la Coordinación Organizadora de la Unidad Campesina (COUC), al fijar postura sobre los instrumentos que considera necesarios para el sector agrícola.
El dirigente señaló que entre enero y agosto de 2026 México importó 32.9 millones de toneladas de granos, oleaginosas y productos relacionados, mientras que las compras de maíz alcanzaron 17.11 millones de toneladas, principalmente de maíz amarillo. Las cifras fueron expuestas por la propia organización como argumento para advertir sobre una mayor dependencia del producto extranjero.
Espinoza Laguna planteó que la discusión no debe centrarse únicamente en mantener o eliminar los apoyos directos, sino en determinar qué herramientas permitirían que los agricultores produzcan en condiciones económicamente sostenibles.
Entre las medidas que propuso se encuentran financiamiento con mejores condiciones, seguro agrícola, coberturas de precios, mecanismos de comercialización, infraestructura hidroagrícola, investigación, sanidad y apoyos al ingreso.
El representante campesino señaló que los productores buscan obtener sus ingresos principalmente de sus cosechas, pero sostuvo que para lograrlo requieren precios que permitan cubrir los costos de producción y obtener un margen de utilidad.
Como referencia, Espinoza Laguna mencionó los mecanismos de respaldo utilizados en otros países. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos calcula que los 54 países incluidos en su monitoreo transfirieron en promedio alrededor de 842 mil millones de dólares anuales al sector agrícola entre 2022 y 2024, mediante distintas formas de apoyo a productores, consumidores y servicios para el sector.
El dirigente advirtió que varios ciclos consecutivos con pérdidas podrían llevar a productores a reducir la superficie sembrada y, en consecuencia, aumentar la dependencia de importaciones.
"Hay que discutir las condiciones antes de sembrar, no después de cosechar", expresó, al considerar que los mecanismos de apoyo y comercialización deben establecerse antes de que los productores decidan cuánto y qué sembrarán.

Pide fortalecer instrumentos antes del próximo ciclo
Espinoza Laguna sostuvo que Sinaloa cuenta con infraestructura, tierras agrícolas, tecnología y disponibilidad de agua para mantener su capacidad productiva, pero consideró que el reto principal es conseguir condiciones que hagan rentable la actividad.
También señaló que los problemas del campo tienen repercusiones más allá de los propietarios de las parcelas, al involucrar a jornaleros, transportistas, proveedores de insumos, comercios y otras actividades económicas relacionadas con la producción agrícola.
"Nuestra lucha no es para desaparecer los apoyos, es para conservar lo que funciona, corregir lo que no funciona, recuperar los instrumentos que hacen falta y fortalecer el presupuesto destinado al campo mexicano", afirmó.