El sector transportista prepara una suspensión de actividades desde el 26 de octubre y exige revisar el esquema fiscal, reforzar la seguridad en carreteras y atender el deterioro de las vías.
Organizaciones del autotransporte de carga anunciaron un paro nacional por tiempo indefinido a partir del lunes 26 de octubre, ante la reducción de estímulos fiscales, la inseguridad en carreteras y las extorsiones que, aseguran, afectan la operación del sector.
Durante una conferencia de prensa en Culiacán, representantes de transportistas de Sinaloa respaldaron la movilización y advirtieron que la suspensión de actividades podría afectar la distribución de mercancías, alimentos e incluso combustibles en distintas regiones del país.
Humberto Ramírez, delegado de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) en Sinaloa, encabezó el encuentro, donde los participantes solicitaron la intervención de las autoridades federales y del Congreso de la Unión para atender sus demandas.
Rechazan reducción de estímulos fiscales
Los transportistas cuestionaron los cambios al esquema fiscal que permite acreditar parte del gasto por peajes contra el Impuesto Sobre la Renta (ISR), al considerar que las nuevas condiciones incrementarán sus costos de operación.
Entre sus propuestas plantearon elevar a 420 millones de pesos el límite de ingresos anuales para acceder al estímulo y ampliar el beneficio a empresas de distintos tamaños.
También denunciaron robos de unidades, amenazas contra operadores, presuntas extorsiones policiales y el deterioro de carreteras, problemas que consideran una amenaza para la continuidad de sus actividades.
Aún no definen movilizaciones en Sinaloa
José Avelino Guerrero Chávez, representante de la organización Indeco, informó que la convocatoria contempla iniciar las acciones a las 8:00 horas del lunes, aunque la logística de las movilizaciones permanece pendiente.
Explicó que los transportistas de Sinaloa esperarán las decisiones de sus dirigencias nacionales antes de determinar si realizarán concentraciones, protestas en carreteras u otras acciones.
Los representantes señalaron que buscan evitar afectaciones innecesarias a la población, pero advirtieron que una interrupción prolongada del transporte podría repercutir en el suministro de productos y los costos de distribución.
Asimismo, solicitaron a la presidenta Claudia Sheinbaum y a los legisladores federales revisar las disposiciones fiscales y establecer compromisos concretos para mejorar la seguridad y las condiciones de operación del autotransporte.