El fenómeno dejó de ser ciclón tropical la noche de este jueves, aunque sus remanentes todavía favorecerán lluvias en el occidente y noroeste de México.
Vance se debilitó durante la noche de este jueves 29 de octubre hasta convertirse en una baja presión remanente frente a las costas de Nayarit, por lo que el Servicio Meteorológico Nacional emitió el último aviso de seguimiento del sistema.
De acuerdo con el reporte de las 21:00 horas, el centro de la baja presión se localizaba a 310 kilómetros al sur-suroeste de Mazatlán, Sinaloa, y a 335 kilómetros al sureste de Cabo San Lucas, Baja California Sur.
El sistema presentaba vientos máximos sostenidos de 45 kilómetros por hora, con rachas de hasta 65 kilómetros por hora, y mantenía un desplazamiento hacia el nor-noreste a una velocidad de 13 kilómetros por hora.
Con su debilitamiento, Vance dejó de reunir las características necesarias para mantenerse como ciclón tropical, por lo que las autoridades meteorológicas dieron por concluida la emisión de avisos específicos sobre su trayectoria.

Remanentes todavía favorecerán lluvias
Pese a su debilitamiento, el Servicio Meteorológico Nacional advirtió que la humedad asociada a los remanentes de Vance todavía reforzará la probabilidad de lluvias en regiones del occidente y noroeste del país.
Durante este jueves, la circulación del sistema mantuvo condiciones de lluvia en diferentes zonas de Sinaloa, además de rachas fuertes de viento y oleaje elevado en la zona costera.
Ante el pronóstico asociado al fenómeno, autoridades estatales habían determinado como medida preventiva la suspensión de actividades escolares presenciales del turno vespertino en escuelas públicas y privadas de todos los niveles en Sinaloa.
Aunque Vance ya no representa un ciclón tropical, las autoridades mantienen el llamado a seguir los pronósticos meteorológicos debido a la humedad que permanece sobre la región y que todavía puede generar precipitaciones.