El secretario de Salud en Durango, Moisés Nájera, señaló que ninguna acción violenta está justificada, luego de la agresión contra una enfermera del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Consideró que este tipo de situaciones pueden estar relacionadas con la desesperación de los familiares de los pacientes, aunque también advirtió sobre una creciente brecha en la comunicación entre los usuarios de los servicios médicos y el personal de salud.
El funcionario explicó que, de acuerdo con la información que tiene, el área de Trabajo Social se mantuvo en comunicación con la familia del paciente y estuvo al pendiente de localizar a sus familiares, por lo que la inconformidad aparentemente se habría originado porque la persona permaneció sola durante un tiempo.
Reconocen problemas de comunicación
Moisés Nájera consideró que este tipo de reacciones se presentan de manera recurrente y reflejan las dificultades que existen en la relación entre los usuarios y los servidores públicos, particularmente en la atención médico-paciente.
Explicó que la falta de comunicación puede generar inconformidades entre quienes acuden a recibir atención médica y el personal que trabaja en las instituciones de salud. A esto se suma la escasez de insumos, situación que también puede provocar complicaciones en la prestación de los servicios.
Indicó que, en ocasiones, los trabajadores de la salud no cuentan con los recursos necesarios para resolver de manera inmediata las necesidades de los pacientes, lo que puede incrementar la molestia de sus familiares. Sin embargo, reiteró que ninguna circunstancia justifica las agresiones contra médicos, enfermeras o cualquier otro trabajador del sector salud.
En el caso de la enfermera agredida, señaló que existen instancias dentro de la propia institución para presentar las quejas correspondientes, aunque insistió en que es necesario evitar que las inconformidades deriven en actos violentos.
Agresiones verbales, las más recurrentes
Al ser cuestionado sobre los casos de agresiones que se registran en el Hospital General 450, particularmente en el área relacionada con la atención de menores y posibles situaciones de maltrato infantil, el secretario indicó que la mayoría de los incidentes son de carácter verbal.
Precisó que estas situaciones no necesariamente ocurren de manera frecuente, pero sí se presentan de forma recurrente y ocasional, lo que representa un llamado de atención sobre la importancia de mantener una relación de respeto entre la población y los trabajadores de las instituciones médicas.

Ante este panorama, invitó a la ciudadanía a tener paciencia durante los procesos de atención y comprensión ante las dificultades que puedan presentarse en los hospitales.
De igual manera, hizo un llamado a sus compañeros del sector salud para conducirse con buena educación y mantener el compromiso con su trabajo, a fin de contribuir a una mejor atención y evitar conflictos con los pacientes y sus familiares.
Personal médico cuenta con protocolos de seguridad
Respecto a las medidas de protección para el personal médico y de enfermería, Nájera confirmó que existen protocolos de seguridad y señaló que los trabajadores deben procurar estar acompañados por elementos de seguridad pública o por el personal de vigilancia de las propias instituciones.
Explicó que las áreas hospitalarias cuentan con guardias encargados de vigilar los accesos, como parte de las medidas para proteger tanto a los trabajadores como a los usuarios de los servicios médicos.
Sobre las amenazas de muerte contra médicos y enfermeras, comentó que este tipo de situaciones pueden presentarse principalmente en comunidades rurales alejadas.
Detalló que, en algunas rancherías, existen ocasiones en las que habitantes pretenden que el médico salga de la unidad de salud para trasladarse a zonas serranas y brindar atención. Cuando el personal se niega a hacerlo bajo determinadas circunstancias, pueden surgir molestias, enojo e incluso amenazas.
Finalmente, el secretario de Salud llamó a la población a permitir que los trabajadores desempeñen sus funciones de manera adecuada y conforme a sus responsabilidades, al tiempo que reiteró la importancia de mantener el respeto y la paciencia para evitar que las diferencias terminen en agresiones contra quienes brindan atención médica.