El pediatra Marco Antonio Aguilar informó que la enfermedad de manos, pies y boca, causada por el virus Coxsackie de la familia de los enterovirus, es un padecimiento estacional frecuente en niños durante la temporada invernal. Se manifiesta con herpangina ?lesiones conocidas como "aftas" en la boca, palmas de las manos y plantas de los pies?, además de inapetencia, irritabilidad, fiebre y, en algunos casos, problemas respiratorios o digestivos.
Aguilar señaló que, aunque generalmente no se reportan casos graves, el mayor riesgo es la deshidratación y la inanición debido al dolor que dificulta la alimentación. "Los niños dejan de comer y de tomar líquidos porque les duele la boca, y eso puede llevar a complicaciones si no se atienden a tiempo", explicó, al recomendar a los padres ofrecer alimentos suaves y fríos, así como mantener una hidratación constante.
El especialista indicó que el contagio se produce por fómites como pelotas, juguetes o muñecas, por falta de lavado de manos y por costumbres como besar a los niños en la boca. Asimismo, señaló que el periodo de incubación es de 3 a 6 días y que la recuperación toma de 3 a 5 días, aunque en algunos casos puede prolongarse hasta una semana.
El tratamiento es sintomático: control de temperatura, hidratación y, en algunos casos, antivirales para acortar el padecimiento. Aguilar recomendó a los padres no automedicar a los menores, mantener la calma y la paciencia, ya que los niños se vuelven muy irritables, y reforzar las medidas de higiene para evitar la propagación del virus. "La enfermedad es incómoda, pero generalmente benigna; lo importante es evitar la deshidratación y el contagio a otros niños", afirmó.

Alertan por enfermedad de manos, pies y boca en temporada invernal
El pediatra también sugirió a los padres mantener a los niños en casa mientras presenten síntomas, evitar el contacto con otros menores y desinfectar juguetes y superficies que puedan estar contaminados. Asimismo, recomendó lavarse las manos con frecuencia y enseñar a los niños a hacerlo, especialmente antes de comer y después de ir al baño.
Finalmente, Aguilar hizo un llamado a los padres de familia a estar atentos a los síntomas y a acudir al médico si el niño presenta fiebre alta, dificultad para tragar, vómito persistente o signos de deshidratación. "La detección oportuna y el tratamiento adecuado son clave para una recuperación rápida y sin complicaciones", concluyó.