Emprender un negocio no solo implica conseguir recursos para comenzar; también requiere conocer el mercado, saber cuánto cuesta realmente producir o vender un producto y tener herramientas para hacer crecer el proyecto. Estos son algunos de los principales obstáculos que enfrentan los jóvenes cuando deciden iniciar un negocio, de acuerdo con el regidor Alejandro Gurrola, quien señaló que por ello los apoyos económicos deben estar acompañados de capacitación y seguimiento.
Buscan fortalecer a los jóvenes emprendedores
Hace unas semanas se lanzó una iniciativa relacionada con la entrega del 30 por ciento de los recursos que tiene Fomento Económico para apoyar a jóvenes emprendedores. Sin embargo, explicó que el objetivo no es únicamente entregar dinero, sino también dar seguimiento a los beneficiarios mediante capacitación en temas como marketing digital e inteligencia artificial.
Sobre esta última herramienta, señaló que se trata de una tendencia que ya está presente y que no viene a suplir a las personas, sino a convertirse en una herramienta más que puede apoyar a los jóvenes en sus proyectos.
Gurrola indicó que se continúa avanzando en el tema de los jóvenes. Como presidente de la Comisión de Juventud, dijo que se busca poner mayor atención en los jóvenes, al considerar que son el presente y el futuro del municipio y del estado. Por ello, señaló que se están buscando mayores formas para que los jóvenes puedan seguir levantando la mano y tengan oportunidades para desarrollar sus capacidades y proyectos.
Tecnología y preparación para emprender
Como parte de estas acciones, recordó que hace una semana se realizó el Summit, relacionado con temas de tecnología, y adelantó que este tipo de eventos continuarán con la intención de que los jóvenes lleguen mejor preparados y cuenten con mayores herramientas.
Al hablar sobre las razones por las que un joven puede fracasar al momento de emprender, Gurrola señaló que pueden ser muchas y que también dependen de la categoría en la que se desarrolle cada negocio. Sin embargo, mencionó como algunos de los principales factores la falta de confianza, el desconocimiento del mercado y los problemas para determinar correctamente los costos.

Explicó que en ocasiones un joven puede comprar o producir algo en un peso y venderlo en 1.20 o 1.30, sin conocer realmente cuáles son sus costos y cuáles deberían ser sus márgenes de ganancia. Todo esto, dijo, puede provocar que un proyecto no sea rentable. Por esta razón, consideró que no basta con entregar un apoyo económico, sino que también es necesario enseñar a los jóvenes cómo administrar y desarrollar sus negocios.
El reto es pasar de emprendedor a empresario
"Enseñarlos a pescar" es, dijo, parte del objetivo, para que posteriormente puedan convertirse en futuros empresarios. Reconoció que comenzar como emprendedor es complicado y que llegar a ser empresario representa un reto todavía mayor, pero sostuvo que todo inicia con un primer paso.
Finalmente, ante la posibilidad de que estos apoyos puedan fomentar la informalidad, reconoció que también se debe buscar que los jóvenes constituyan formalmente sus empresas.
Explicó que justamente la intención es que el apoyo represente ese primer paso para que los jóvenes pasen de ser emprendedores a empresarios, con proyectos establecidos y mayores posibilidades de mantenerse y crecer.