El arzobispo de Durango, Faustino Armendáriz, llamó a quienes buscan participar en los próximos procesos electorales a actuar con responsabilidad, congruencia y compromiso con la ciudadanía, al recordar que ocupar un puesto de elección popular debe tener como principal objetivo servir a la comunidad y no obtener beneficios personales.
Señaló que tanto hombres como mujeres que aspiren a convertirse en candidatos y posteriormente representar a la población deben tener claro cuáles son los intereses que verdaderamente están llamados a defender, pues su responsabilidad debe estar enfocada en atender las necesidades de la sociedad.
Coherencia entre compromisos y acciones
Armendáriz consideró que la mejor manera de demostrar un interés genuino por el bienestar de la comunidad es trabajar por ella, incluso cuando existan resistencias o dificultades que puedan obstaculizar el cumplimiento de sus responsabilidades.
En ese sentido, insistió en que quienes buscan representar a la ciudadanía deben ser coherentes, principalmente con los compromisos que adquieren y con las personas a quienes prometen servir. Asimismo, subrayó la importancia de mantener congruencia con su propia conciencia, pues las decisiones que tomen deben responder a principios y convicciones, y no a intereses particulares.
El arzobispo sostuvo que cuando una persona tiene una conciencia recta no debería existir motivo para negociar sus principios, por lo que consideró necesario que quienes participan en la política mantengan esa postura durante el ejercicio de sus responsabilidades públicas.

Pide anteponer el bienestar colectivo
Reconoció que existen resistencias para actuar de esta manera dentro del ámbito político y que, en ocasiones, este planteamiento puede parecer una utopía para algunos sectores; sin embargo, consideró que es importante mantener presente el verdadero sentido de la representación popular.
Reiteró que quienes aspiran a ocupar un cargo público deben tener presente que su compromiso es con la sociedad y que la finalidad de llegar a estos espacios debe ser contribuir al bienestar colectivo.
Finalmente, insistió en que los políticos deben conducirse con una conciencia recta, sin permitir que los intereses personales determinen sus decisiones, pues la ciudadanía espera representantes que cumplan con aquello que prometen y que realmente trabajen por quienes les otorgan su confianza.