En Durango, las agresiones contra personal de salud han generado preocupación tras los recientes casos registrados en el Hospital Integral de El Salto, en el municipio de Pueblo Nuevo, y en el Hospital General de Zona número uno del Instituto Mexicano del Seguro Social, en la capital del estado. Estos hechos han puesto nuevamente sobre la mesa la necesidad de fortalecer las medidas de seguridad en las unidades médicas y garantizar condiciones adecuadas para que médicos, enfermeras y demás trabajadores puedan realizar sus actividades sin exponerse a amenazas o situaciones de violencia.
Aunque las autoridades reconocen que la atención de una emergencia médica puede generar momentos de tensión entre los familiares de los pacientes y el personal hospitalario, también advierten que ninguna inconformidad o desacuerdo justifica las agresiones físicas o verbales contra quienes brindan los servicios de salud.
Buscan reforzar la seguridad en hospitales
Ante este panorama, se considera necesario reforzar la vigilancia en los hospitales, así como establecer mecanismos que permitan actuar oportunamente cuando se presenten situaciones de riesgo. Entre las medidas que se plantean se encuentra la activación de protocolos de atención para responder ante amenazas, conflictos o cualquier conducta que ponga en peligro la integridad de los trabajadores.
La seguridad dentro de las unidades médicas representa un aspecto fundamental, debido a que el personal debe concentrarse en atender a los pacientes y responder a las necesidades que surgen durante una emergencia, sin tener que enfrentar situaciones de violencia que puedan obstaculizar sus labores.
Asimismo, se considera importante que los hospitales cuenten con procedimientos claros para intervenir cuando algún familiar o usuario presente una conducta agresiva, evitando que los conflictos escalen y afecten tanto a los trabajadores como a las personas que se encuentran recibiendo atención.

Piden denunciar todas las agresiones
Por su parte, trabajadores del sector salud han señalado la importancia de denunciar cualquier agresión, debido a que no todos los incidentes llegan a las instancias correspondientes. Esta situación dificulta conocer la dimensión real del problema y establecer medidas que permitan prevenir nuevos casos.
También han insistido en la necesidad de distinguir entre las inconformidades que pueden existir por deficiencias en los servicios médicos y la responsabilidad del personal que tiene contacto directo con los pacientes. Si bien los usuarios y sus familiares tienen derecho a expresar sus quejas y exigir una atención adecuada, esto debe realizarse mediante los canales correspondientes y sin recurrir a amenazas o violencia.
La prevención, una necesidad para el sector
Ante los recientes acontecimientos, se plantea fortalecer la capacitación del personal para identificar y manejar situaciones de conflicto, además de mejorar los mecanismos de denuncia y la coordinación con las instancias de seguridad.
El objetivo es que las unidades médicas sean espacios seguros tanto para quienes acuden a recibir atención como para quienes desempeñan sus funciones dentro de ellas. La protección de médicos, enfermeras, camilleros y demás trabajadores es indispensable para garantizar que puedan desarrollar sus actividades sin temor a represalias o agresiones.
De esta manera, se busca evitar que los desacuerdos relacionados con la atención médica terminen en hechos de violencia que pongan en riesgo la integridad de los trabajadores y afecten el funcionamiento de los servicios hospitalarios.