Existe una brecha entre la percepción de seguridad y la realidad operativa de ciertos sectores en Durango. Mientras las encuestas del INEGI y los reportes oficiales muestran un Durango más seguro en términos de delitos de alto impacto, con un 42.5% de percepción de inseguridad en la capital, el empresariado denuncia una "ola de extorsiones" que afecta su actividad y que no siempre se refleja en las estadísticas de percepción general. Para los empleados, la seguridad no solo se mide en delitos, sino también en la estabilidad que les brinda un empleo formal, y con una informalidad superior al 55%, esa seguridad económica es frágil.
Los datos de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI confirman una tendencia positiva para la región de La Laguna durante el segundo trimestre de 2026. En La Laguna, Gómez Palacio y Lerdo, el porcentaje de población que se siente insegura fue de 18.0%, una cifra muy baja a nivel nacional. Sin embargo, las mujeres siguen sintiéndose mucho más inseguras que los hombres, sin dejar de lado a los empresarios de la región.
El Gobierno del Estado destaca que Durango se ubica entre los tres estados con menos homicidios dolosos del país. Datos de febrero de 2026 posicionan a la entidad en el lugar 31 nacional en secuestro y trata, y en el lugar 30 en homicidio doloso, con una tendencia a la baja sostenida desde 2022.
No obstante, en julio de 2026, líderes industriales de La Laguna se reunieron con mandos militares y de seguridad para exigir que se frenen las extorsiones que generan incertidumbre y afectan la operación de los negocios. Asimismo, en mayo de 2026 se difundió la grabación de un intento de extorsión donde presuntos criminales afirmaban tener "respaldo de autoridades estatales" para operar, lo que generó alerta entre el sector.

Brecha entre percepción y realidad: extorsiones alarman a empresarios
Aunque las encuestas de percepción muestran un Durango más seguro en delitos de alto impacto, los empresarios de la región denuncian una ola de irregularidades en la seguridad que no siempre se refleja en las estadísticas. Especialistas señalan que la seguridad no solo se mide en delitos, sino también en la estabilidad que brinda un empleo formal, y con una informalidad superior al 55%, esa seguridad económica es frágil.
Las cifras oficiales muestran mejoras, pero la realidad sectorial revela que la extorsión y la precariedad laboral siguen siendo desafíos pendientes. Los empresarios exigen acciones concretas contra las extorsiones y una mayor coordinación entre los tres niveles de gobierno para garantizar la seguridad y la tranquilidad de quienes invierten y generan empleos en Durango.