La ocupación de cabañas en Durango se ha mantenido entre 50 y 60 por ciento durante los últimos meses, con expectativas de alcanzar hasta 80 por ciento para el cierre del año y con la meta de llegar al 100 por ciento durante la temporada vacacional. Así lo informó Jorge Eduardo Muñoz Guerrero, presidente del Clúster de Servicios Turísticos de Durango (CLUSTUR).
La afluencia de visitantes a la sierra, los parques ecoturísticos y los distintos paradores representa una oportunidad para fortalecer el turismo y la economía local.
El presidente señaló que las vacaciones de fin de año son una de las temporadas en las que las familias aprovechan para salir de la ciudad, convivir y disfrutar de los atractivos naturales que ofrece Durango. Además, confió en que visitantes de otras entidades también elijan el estado como destino turístico.
Mexiquillo, Llano Grande y El Pino, entre los destinos favoritos
Entre los parajes más visitados por los duranguenses destacan la zona de Mexiquillo, Llano Grande y El Pino, además de los atractivos turísticos de la capital.
Muñoz Guerrero también destacó que la oferta de hospedaje continúa creciendo en otros municipios, como Nombre de Dios y Canatlán, donde se están construyendo cabañas y se apuesta por este tipo de inmuebles turísticos. Consideró que el desarrollo de estos espacios irá creciendo poco a poco y contribuirá a diversificar las opciones para los visitantes.
En cuanto al turismo procedente de otras entidades, mencionó que Sinaloa continúa siendo uno de los principales proveedores de visitantes para Durango, aunque reconoció que la afluencia ha disminuido ligeramente. No obstante, sigue siendo uno de los mercados más importantes para el sector turístico local.
Familias y grupos encuentran opciones de hospedaje
La mayoría de quienes visitan los parajes ecoturísticos son familias que buscan espacios para convivir y descansar. Sin embargo, también se organizan campamentos recreativos en distintos centros, dirigidos a estudiantes, jóvenes y universidades.
Asimismo, varios centros ecoturísticos reciben grupos provenientes de otras ciudades, lo que permite ampliar el perfil de los visitantes y mantener actividad durante diferentes temporadas.
Los costos de hospedaje varían de acuerdo con la capacidad de las cabañas, con tarifas que van desde los 3 mil hasta los 5 mil pesos por noche. Muñoz Guerrero consideró que una cabaña con capacidad para aproximadamente 20 personas, con un costo de 5 mil pesos por noche, representa una opción económica cuando el gasto se divide entre todos los integrantes del grupo.
En algunos parajes de El Salto, incluso, se ofrece el servicio de surtir la despensa. Los visitantes pueden enviar una lista de los productos que necesitan y el establecimiento se encarga de tenerlos preparados para su llegada.

Mantienen tarifas para atraer visitantes
Respecto a los precios, el presidente del Clúster de Servicios Turísticos de Durango aseguró que las tarifas de las cabañas se han mantenido en comparación con años anteriores y que, por el momento, no se contempla ningún incremento.
La intención, explicó, es mantener condiciones accesibles para que las familias continúen visitando los destinos turísticos de Durango, especialmente durante la temporada de fin de año, cuando se espera un aumento en la ocupación.
Con la expectativa de alcanzar hasta 80 por ciento de ocupación y el objetivo de llegar al 100 por ciento, el sector confía en que la temporada vacacional contribuya a impulsar la actividad turística en la entidad.