El campo indígena de Durango se distingue por su alta dispersión, la dependencia de cultivos de temporal ?principalmente maíz y frijol? y una profunda vulnerabilidad climática. El municipio de Mezquital, el de mayor población indígena, tiene 42,884 habitantes repartidos en 905 localidades. El 74% de estas localidades tiene menos de 50 habitantes. Esta geografía extrema encarece y obstaculiza cualquier tipo de apoyo o tecnificación. El principal desafío para los próximos años será garantizar que estos apoyos lleguen de manera efectiva y oportuna a las miles de familias dispersas en la Sierra.
A nivel estatal, la superficie de uso agrícola es de 1.1 millones de hectáreas, pero el 77.4% de la superficie rural de Durango no tiene uso o vocación agropecuaria. Los cultivos principales en el estado son forrajes, maíz, avena, sorgo y granos como el frijol, que suelen ser los que siembran los pequeños productores indígenas. Los datos del Censo Agropecuario 2022 muestran que el frijol es el cultivo con mayor superficie sembrada en el estado, con 301,375 hectáreas, seguido del maíz grano blanco. La producción de frijol en Durango fue de 127,706 toneladas en el ciclo 2021-2022. Ahora también la Procuraduría Agraria está apoyando a mujeres en la zona indígena.
En 2022, un grupo de campesinos del Mezquital se manifestó fuera de la Secretaría de Bienestar para exigir la entrega de recursos del programa Producción para el Bienestar. Un líder antorchista denunció en 2024 que las carreteras de la zona indígena están en un estado alarmante de abandono, afectando la calidad de vida de las comunidades. Asimismo, se ha señalado que la sequía afecta gravemente a municipios como Mezquital y Pueblo Nuevo, con el riesgo de perder cosechas y generar pérdidas millonarias.

Han implementado asesorias.
Para atender esta problemática, se informó de inversiones para caminos artesanales por más de 300 millones de pesos en 2023-2024 y 370 millones en 2025, así como la instalación de Centros de Atención Agraria para evitar traslados y costos a los comuneros, y la firma de convenios para electrificación en comunidades de la Sierra. La Procuraduría Agraria está implementando asesorías y orientación virtual para las comunidades más alejadas, con el fin de eficientar la llegada de apoyos e información a los productores que así lo necesiten, sin tener que acudir físicamente a las oficinas en Durango capital.
Especialistas y organizaciones campesinas coinciden en que se requiere una estrategia integral que combine inversión en infraestructura, tecnificación del riego, apoyo directo a los productores y políticas de adaptación al cambio climático. Sin un esfuerzo decidido, advierten, el campo indígena de Durango seguirá siendo uno de los sectores más vulnerables y olvidados del estado.