La cancelación de la posibilidad de realizar aportaciones personales mediante la Modalidad 40 para aspirar a una mejor pensión refleja los problemas financieros y estructurales que enfrenta el sistema de seguridad social en México, consideró Martín Vivanco, diputado de Movimiento Ciudadano, quien advirtió que la situación debe analizarse más allá de una decisión administrativa del Instituto Mexicano del Seguro Social.
Un sistema que ya no está funcionando
Vivanco señaló que la suspensión de esta alternativa, que permitía a los trabajadores realizar aportaciones para mejorar las condiciones de su futura pensión, es un síntoma de una problemática más amplia dentro del sistema de salud y seguridad social.
Consideró preocupante que una posibilidad relacionada directamente con el retiro de los trabajadores pueda modificarse de manera repentina y en un periodo corto, pues recordó que las aportaciones realizadas durante la vida laboral tienen como objetivo garantizar una pensión que permita vivir con mayor dignidad durante la vejez.
"El sistema ya no está funcionando", sostuvo el legislador, al señalar que existe una crisis en materia de pensiones que no es exclusiva de México y que también se presenta en otros países.
Crisis de pensiones y presión financiera
Como ejemplo, mencionó el caso de Francia, donde las condiciones para la jubilación y las pensiones han generado protestas y un amplio debate social. A su consideración, estos casos muestran que los sistemas de seguridad social enfrentan cada vez mayores presiones financieras.
A esto, dijo, se suma la situación económica de México, particularmente el crecimiento de la deuda y la discusión del paquete económico. Vivanco cuestionó que una parte importante de los nuevos compromisos financieros termine destinada al pago de la propia deuda, mientras otros sectores requieren mayores recursos.
El diputado señaló que no busca generar una visión alarmista sobre el futuro del país, pero consideró que existen suficientes señales para prestar atención a la situación financiera y a las condiciones de los servicios públicos.

Trabajadores también enfrentan problemas
El panorama, añadió, se complica por las dificultades que enfrenta el sector salud. Recordó que trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social han realizado manifestaciones para exigir mejores prestaciones y condiciones laborales, demandas que, dijo, considera legítimas. A esto se suma el desabasto de medicamentos y otros problemas que se han presentado en clínicas y hospitales de diferentes partes del país.
Para Vivanco, todos estos elementos forman parte de un mismo escenario de presión financiera y deficiencias en el sistema de seguridad social, por lo que consideró necesario discutir cambios de fondo y no solamente atender los problemas conforme aparecen.
Estados deberán buscar nuevas alternativas
El legislador también planteó que los gobiernos estatales tendrán que asumir una mayor responsabilidad en materia financiera ante el escenario actual.
Dijo que es momento de fortalecer los ingresos propios y buscar alternativas que permitan contar con recursos suficientes sin trasladar una mayor carga a los contribuyentes. Para ello, consideró necesario ser más creativos e imaginativos en la manera de construir un Estado financieramente sustentable.
En este sentido, cuestionó cuál es el propósito del Estado si los trabajadores que durante años realizaron aportaciones no tienen garantizada la posibilidad de retirarse dignamente. "Si te quitan la posibilidad de que tú te retires dignamente, pues para qué tenemos al Estado", planteó.
Vivanco sostuvo que garantizar una pensión suficiente debería formar parte de la responsabilidad básica de cualquier gobierno, independientemente de su orientación política. Consideró que permitir que una persona trabaje durante años y posteriormente tenga condiciones para vivir con dignidad no debería verse como un privilegio, sino como una consecuencia lógica de las contribuciones realizadas durante su vida laboral.
La discusión, apuntó, no debería limitarse a la decisión sobre la Modalidad 40, sino abrir un debate más amplio sobre el futuro de las pensiones, la situación financiera de las instituciones de seguridad social y la capacidad del Estado para responder a quienes han contribuido durante décadas.