El caso de Doña Carlota en el Estado de México no ha servido lo suficiente como para que las autoridades resuelvan la crisis de despojos, una crisis que afecta a decenas de familias cada día.
En México, de enero a agosto de 2026, cada 18 minutos se abrió una carpeta de investigación por el delito de despojo, es decir, por el robo de patrimonio. No es una cifra menor.
En los primeros ocho meses, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) registró 19 mil 554 carpetas de investigación por este delito.
Y cada denuncia representa una disputa por una casa, un terreno, un local o el patrimonio que una persona busca defender ante una fiscalía, pero no garantiza que su caso llegue ante un juez.
En el mismo periodo de 2025 se registraron 20 mil 319 carpetas, y aunque hubo una ligera reducción porque el promedio pasó de 84 a 80 carpetas diarias, no reduce el tamaño del problema. Son más de 80 denuncias diarias: tres cada hora. Es decir, el país sigue registrando una denuncia por despojo prácticamente cada 18 minutos.
Además, no hubo un solo mes con menos de 2 mil 200 carpetas:
Esto demuestra claramente que el delito de despojo está lejos de desaparecer y se mantiene como una presión constante sobre el patrimonio de miles de personas, incluso por encima de otros delitos de alto impacto como el homicidio doloso, el cual cobra un promedio diario de 40 víctimas.
Ciudadanos sin defensa frente a los despojios
Alicia Camps, representante vecinal de la Colonia Del Valle en la Ciudad de México, explica el modus operandi de quienes cometen este delito:
"Hay gente que se dedica a esto, que supuestamente como leyenda urbana, ellos ubican predios que están abandonados pues y que no hay nadie que los reclame, que no hay una sucesión directa. Entonces, lo que hacen es que ellos lo reportan al gobierno, el gobierno les da a los que lo reportan un dinero y entonces el gobierno tiene la facultad de construir. Eso es de manera legal. El tema es cuando se apropian por medio de inmobiliarias, por medio de pitazos y empiezan a construir? Entonces, imagínate tú, son despojadores profesionales contra los cuales el ciudadano común y corriente pues no tiene defensa".
¿Qué entidades concentran la mayor cantidad de denuncias por despojo?
La otra señal está en la distribución de este delito. Más de la mitad de las denuncias por despojo se concentraron en sólo seis entidades:
Estos seis estados sumaron 9 mil 987 carpetas, lo que representa el 51.1 por ciento del total nacional. Dicho de otra manera: una de cada dos denuncias por despojo en México se concentra en seis estados.
El Estado de México encabeza la lista con 3 mil 206 carpetas entre enero y agosto, seguido por la Ciudad de México con 2 mil 676. Juntas, las dos entidades acumulan 5 mil 882 carpetas: tres de cada diez denuncias por despojo en todo el país. Después están Guanajuato (1,165), Puebla (1,070), Veracruz (964) y Jalisco (906).
Al respecto, Alicia Camps señala la dimensión de la problemática a nivel nacional:
"O sea, para que haya una cifra de 2000 inmuebles en el Estado de México, imagínate los que faltan por recuperar. Entonces, eso te da la magnitud del problema y no es nada más en la Ciudad de México, en el Estado de México, ya se está dando en todo el país?".
Despojo: corrupción, omisión de autoridades y vacíos en la ley
La autoridad clasifica el despojo dentro de los delitos contra el patrimonio, y ése es el fondo del problema. No se trata sólo de una cifra de seguridad pública: se trata de personas que pierden el control de un bien que puede representar años de trabajo, una vivienda familiar, una herencia o la única propiedad que tienen.
Sergio Juaricua, representante vecinal de la Colonia Juárez en la CDMX e integrante de la Plataforma 06600 Observatorio Vecinal, advierte sobre la complicidad de autoridades y notarías:
"Por supuesto que sí, hablamos de crimen organizado, pero sobre todo hablamos de lo que nosotros llamamos el ojo de hormiga. Cuando la autoridad, cuando quien es responsable de construir las políticas públicas para favorecer a la ciudadanía y no al capital del despojo, decide hacerse ojo de hormiga y deciden no actuar? Y tendría que haber castigos ejemplares para los notarios y los funcionarios que desde las notarías se hayan prestado a legalizar documentos ilegales".
A esto se suma la disparidad en las leyes estatales y las maniobras para evadir las jurisdicciones locales. Alicia Camps detalla:
"Y te voy a decir una cosa, ya aquí obviamente por eso van y escrituran fuera, por eso te digo que es un problema nacional, van y escrituran a Oaxaca, van y escrituran a Guerrero, van y escrituran a Zacatecas. ¿Por qué habías de ir a escriturar una propiedad de la Ciudad de México a algún estado de la república? porque en este momento la ley en la Ciudad de México impone el peso de la prueba al despojado en lugar del despojador. Entonces, ahorita lo que estamos tratando es que se homologue la ley del Estado de México con la ley de la Ciudad de México para que el peso recaiga en el despojador?".
La cifra negra y la impunidad: 93.4% de los delitos no se investigan
Las carpetas del Secretariado Muestran únicamente los casos que llegaron a una fiscalía. La Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2026 del INEGI permite entender qué ocurre antes de que un delito entre al registro oficial.
En 2025, el INEGI estimó que en México ocurrieron 33.8 millones de delitos. De ese total:
91% (30.8 millones) no se denunció.
2.4% (800 mil) se denunció pero no se investigó.
6.6% (2.2 millones) se denunció e investigó.
El resultado es que el 93.4 por ciento de los delitos no derivó en una carpeta de investigación.
La ENVIPE también muestra qué pasa después: del total de delitos con carpeta de investigación, solo 357 mil casos fueron castigados. En cuanto al resultado de las carpetas de investigación:
Esto es especialmente grave para una víctima de despojo, ya que el tiempo es determinante. Cada día sin respuesta puede significar una vivienda ocupada, una propiedad deteriorada, documentos en disputa y una familia sin certeza sobre cuándo podrá recuperar su patrimonio.
Y si muchas personas no denuncian es por múltiples motivos. Entre las principales causas para no acudir ante la autoridad están:
El mensaje es claro: la denuncia existe, las carpetas se acumulan y el despojo se concentra en entidades específicas, pero la respuesta institucional sigue siendo insuficiente para muchas víctimas.