En Durango se registran entre 20 y 25 accidentes viales diariamente, de los cuales alrededor del 20 por ciento involucra motocicletas. A la par, la contratación de seguros vehiculares continúa rezagada, pese a que contar con una póliza de responsabilidad civil es obligatorio para circular, advirtió Alberto Sifuentes, vicepresidente de la Asociación Mexicana de Agentes de Seguros y Fianzas (AMASFAC), capítulo Durango.
El representante del sector señaló que, durante 2026, se ha observado un incremento en los siniestros, mientras que la proporción de vehículos asegurados permanece en niveles bajos. Esta situación representa un riesgo para los conductores, quienes pueden enfrentar gastos elevados, deudas e incluso la pérdida de su patrimonio cuando participan en un accidente.
Bajo aseguramiento y pólizas accesibles
De acuerdo con Sifuentes, actualmente alrededor del 23 por ciento del parque vehicular cuenta con seguro, lo que significa que apenas uno de cada cuatro vehículos tiene esta protección, aproximadamente.
Consideró que se trata de una proporción muy baja, sobre todo porque la legislación ya establece la obligación de contar con un seguro para responder por los daños ocasionados a terceros.
En cuanto al costo, explicó que una póliza básica de responsabilidad civil puede contratarse desde mil 500 pesos anuales, con una suma asegurada que puede ayudar a resolver un problema económico importante derivado de un siniestro.

Indicó que las tarifas dependen de diversos factores, entre ellos los índices de robo, el costo de las refacciones y los convenios que establecen las aseguradoras con determinadas marcas de vehículos.
Sin embargo, Durango continúa siendo una plaza económica en comparación con otras entidades, debido a que no presenta índices elevados de robo de automóviles, situación que permite mantener precios accesibles para quienes desean asegurar sus unidades.
Falta de cultura y conciencia sobre los seguros
El vicepresidente de la AMASFAC atribuyó la baja contratación principalmente a la falta de cultura de aseguramiento, pues históricamente no se había considerado el seguro como un elemento indispensable al adquirir un vehículo.
No obstante, reconoció que establecer su obligatoriedad en la ley representa un avance, aunque ahora es necesario que la sociedad asimile la importancia de contar con una póliza como un acto de conciencia y responsabilidad.
Advirtió que un accidente puede ocasionar, de un momento a otro, la pérdida de un patrimonio construido durante décadas, además de generar deudas que pueden prolongarse durante varios años.
Por ello, insistió en que contratar un seguro no debe verse únicamente como un gasto, sino como una protección ante situaciones que pueden cambiar por completo la economía de una familia.