Enfermeras denuncian agresiones y exigen respeto al personal de salud
Salud

Enfermeras denuncian agresiones y exigen respeto al personal de salud

Por: Andrea Terán López de Nava
Durango
Fecha: 26-10-2026

La presidenta del Colegio de Enfermeras Duranguenses, Iyali Rosales Martínez, hizo un llamado a la sociedad para frenar las agresiones contra el personal de salud, luego de los recientes hechos registrados en hospitales de Durango, donde una enfermera fue golpeada por un familiar de un paciente. Señaló que las carencias que puedan existir en las instituciones públicas no son responsabilidad de médicos ni de enfermeras, quienes trabajan las 24 horas del día con los recursos disponibles para atender a la población.

La representante del gremio reconoció que existen inconformidades entre los derechohabientes por los servicios que reciben; sin embargo, consideró necesario que la ciudadanía también tome en cuenta los costos que implica acceder a la atención médica privada y las limitaciones que enfrentan las instituciones públicas.

Piden reconocer el trabajo del personal de enfermería

Iyali Rosales Martínez señaló que las enfermeras procuran brindar una atención respetuosa y adecuada a los pacientes, y estimó que el 99 por ciento de los derechohabientes de los tres sistemas de salud se retira agradecido con el personal de enfermería, mientras que el uno por ciento puede presentar alguna queja.

Afirmó que, pese a las dificultades, el personal hace todo lo posible por atender correctamente a los pacientes, por lo que consideró injusto que las inconformidades por las deficiencias del sistema se traduzcan en agresiones físicas o verbales contra quienes se encuentran al frente de la atención médica.

Asimismo, reconoció que las quejas por los servicios de salud son frecuentes, pero insistió en que quienes consideran insuficiente la atención pública pueden valorar otras alternativas, como los servicios privados, aunque estos representan un gasto que no todas las personas pueden solventar.

Agresiones que preocupan al gremio

Sobre la frecuencia de estos hechos, la presidenta del Colegio de Enfermeras Duranguenses indicó que ya no es posible establecer si las agresiones ocurren cada 15 días, diariamente o en determinados periodos, pues existen situaciones que no se denuncian públicamente y que se intentan resolver dentro de las propias instituciones.

Advirtió que esta situación no debe minimizarse, pues existe el temor de que las agresiones puedan llegar a consecuencias fatales. Recordó que durante este año se registró el asesinato de un médico interno que realizaba su servicio social, hecho que, dijo, debe servir como una señal de alerta sobre los riesgos que enfrenta el personal sanitario.

Respecto al caso de la enfermera agredida, explicó que el atacante le propinó inicialmente dos golpes en la espalda. Cuando la trabajadora volteó al sentir la agresión, el sujeto le dio otros tres golpes en el rostro.

La representante del gremio cuestionó que, aunque en las instituciones hospitalarias existen restricciones para impedir el ingreso de armas, no se puede descartar que una persona introduzca algún objeto peligroso, lo que incrementa la preocupación por la seguridad de quienes trabajan en estos espacios.

Un paciente de 82 años originó la inconformidad

Iyali Rosales Martínez explicó que uno de los casos estuvo relacionado con un paciente de 82 años que permanecía hospitalizado por una fractura de cadera y que, de acuerdo con lo señalado, se encontraba solo desde la noche del sábado.

La molestia del familiar que terminó agrediendo a la enfermera se habría originado porque, durante el domingo, se realizaron llamadas para solicitar que acudieran a acompañar al adulto mayor.


La presidenta del colegio consideró que, aunque es importante que los pacientes reciban atención y acompañamiento, las inconformidades deben canalizarse por las vías correspondientes y nunca mediante la violencia.

Al ser cuestionada sobre otro incidente relacionado con familiares que pretendían retirar a un paciente del hospital, aclaró que ambos hechos ocurrieron durante el mismo fin de semana.

En cuanto al caso que circuló en video, donde se observa a un paciente en una cama hospitalaria con botas y vendas, confirmó que se trató de un alta voluntaria y que la persona decidió retirarse por cuenta propia.

Explicó que, según lo que conoce, a quienes solicitan un alta voluntaria se les puede suspender el servicio durante un periodo de hasta seis meses. No obstante, subrayó que el personal de enfermería no tiene la facultad de decidir quién ingresa o sale del hospital.

Añadió que, aunque un paciente tenga vendajes y se encuentre a la espera de una cirugía, no existe garantía de que el procedimiento se realice en un momento determinado, debido a que pueden llegar pacientes al área de urgencias por accidentes u otras situaciones que requieren atención prioritaria y ocasionan retrasos.

Defiende al personal ante las críticas al sistema de salud

Ante los señalamientos contra el Seguro Social y otras instituciones públicas, Iyali Rosales Martínez lamentó que actualmente exista una percepción negativa generalizada sobre los servicios médicos.

Insistió en que los acontecimientos desafortunados no significan que médicos y enfermeras busquen perjudicar a los pacientes. Por el contrario, sostuvo que ambos gremios trabajan con los recursos disponibles, sin dejar de prestar atención durante las 24 horas del día.

La presidenta también se refirió a los recientes fallecimientos de bebés que han generado cuestionamientos sobre las condiciones sanitarias en el Hospital General, actualmente Materno Infantil.

Explicó que las bacterias y los virus forman parte de los microorganismos que pueden encontrarse en los entornos hospitalarios, debido a la presencia de pacientes con distintas enfermedades. Aclaró que no necesariamente se trata de organismos nuevos o desconocidos, sino de microorganismos que pueden estar presentes en este tipo de instalaciones.

Señaló que, pese a las labores de limpieza y las medidas de cuidado, las condiciones físicas de cada paciente también pueden influir en la aparición de complicaciones y acontecimientos desafortunados.

En ese sentido, rechazó que se responsabilice de manera generalizada al personal de enfermería o a los médicos por lo sucedido y recordó que el Hospital General, hoy Materno Infantil, tiene más de 40 años de funcionamiento, por lo que los microorganismos propios de los entornos hospitalarios no son un fenómeno reciente.

El estrés y el temor afectan al personal sanitario

La representante del gremio reconoció que el ambiente de tensión generado por las agresiones y las críticas ha complicado las condiciones laborales del personal de salud.

Indicó que trabajar bajo estas circunstancias provoca estrés, molestia e incomodidad, debido a que los trabajadores sienten la necesidad de mantenerse alerta ante posibles ataques, incluso fuera de las áreas de atención.

Explicó que actualmente existe preocupación por la manera en que pueden presentarse ante la sociedad, pues recordó que durante la pandemia algunos trabajadores tenían que trasladarse vestidos de civil para evitar que los identificaran como personal sanitario, ya que enfrentaban rechazo, insultos e incluso situaciones en las que les arrojaban cloro o les impedían subir al transporte público.

Iyali Rosales Martínez consideró que este tipo de situaciones no deben repetirse y sostuvo que es momento de poner un alto a las agresiones contra enfermeras y demás trabajadores de la salud.

Finalmente, reiteró que las deficiencias de los servicios públicos deben atenderse por las autoridades correspondientes, pero no justifican la violencia contra quienes brindan atención médica. Subrayó que el personal de enfermería continuará realizando sus labores con los recursos disponibles, por lo que pidió a la ciudadanía actuar con respeto y comprender que las inconformidades deben resolverse sin poner en riesgo la integridad de los trabajadores.


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