Carmen Rosario Soto Valles, presidenta de la asociación civil Buscando Emilio?s, señaló que el 30 de agosto es una fecha que, desde su perspectiva, no debería existir, al referirse al Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas. Lamentó que esta problemática continúe y anunció que realizarán una marcha en memoria de todos los jóvenes privados de su libertad, como una forma de exigir respuestas y mantener vigente la búsqueda de sus familiares.
Marcha y acto simbólico
Explicó que la marcha partirá del Hotel Gobernador a las cinco de la tarde y culminará en Catedral, donde posteriormente se realizará un pase de lista, un acto simbólico con el encendido de luces de veladoras y se lanzarán globos blancos al cielo, como símbolo de paz y esperanza.
Asimismo, informó que el mismo domingo se llevará a cabo una misa a las 12:00 del mediodía en el templo Criso Rey, de la colonia Valle del Sur, por lo que invitó a toda la sociedad a participar y acompañar a las madres buscadoras.
Soto Valles detalló que, solamente por parte de Buscando Emilio?s, se contempla la participación de alrededor de 50 familias, quienes acudirán acompañadas por madres, padres, abuelos y otros familiares. No cuentan todavía con el dato exacto de cuántas madres buscadoras de otros grupos participarán, pero estimó que podrían sumarse otras 50 familias.
La petición a la ciudadanía es acudir vestidos de blanco, como sinónimo de paz, debido a que se tratará de una marcha pacífica.
Hay indicios de tres personas en Sinaloa
Respecto a los avances en la localización de personas desaparecidas, Carmen Soto informó que cuentan con indicios de que tres personas de Durango podrían encontrarse en el Servicio Médico Forense de Sinaloa. Explicó que tienen fotografías y denuncias realizadas al número de emergencias 911, además de una nota publicada en Sinaloa donde se informó sobre el hallazgo y levantamiento de cuerpos.
Sin embargo, lamentó que hasta el momento no hayan salido los resultados genéticos y dijo desconocer por qué el proceso se ha prolongado tanto. Señaló que una de las familias lleva un año insistiendo para que se localicen los cuerpos y se realice la confronta genética.
Indicó que los cuerpos fueron recuperados completos en su momento, pero después de un año bajo las circunstancias en que se encuentran en el Servicio Médico Forense de Sinaloa, existe preocupación de que ya no estén en condiciones dignas para ser velados.
Buscar en Sinaloa representa riesgos y gastos
La presidenta de Buscando Emilio?s reconoció que para las familias duranguenses es muy difícil trasladarse a Sinaloa para buscar a sus seres queridos. Desde el trayecto existe el riesgo de enfrentar accidentes o situaciones de violencia en carretera y, una vez en territorio sinaloense, la situación se vuelve todavía más complicada por la inseguridad y la ingobernabilidad que, dijo, se vive actualmente.

Manifestó su esperanza de que con el nuevo nombramiento de la gobernadora de Sinaloa las condiciones puedan mejorar. No obstante, cuestionó la falta de avances de la Fiscalía encargada de desaparición forzada, pues señaló que, por el simple hecho de ser familias de Durango, enfrentan trabas y malos tratos.
Explicó que les dicen que las autoridades les llamarán y que no necesitan acudir personalmente, pero consideró que después de esperar un año una llamada telefónica no es suficiente cuando las familias siguen sin respuestas.
Casos que van de 2008 a 2026
Soto Valles señaló que la mayoría de los casos que atienden corresponden a desapariciones ocurridas en 2025 y hasta agosto de 2026, aunque también existen casos de larga data, entre ellos el de su hermano, desaparecido desde 2008, así como otros registrados desde 2020.
Dijo desconocer si con el cambio de gobierno en Sinaloa realmente existe interés por esclarecer las desapariciones y apoyar a las familias en las búsquedas. Reconoció que la Comisión Estatal de Búsqueda de Sinaloa sí les brinda apoyo, pero afirmó que no ocurre lo mismo con la Fiscalía especializada, donde no observan avances ni un mayor interés por localizar a los jóvenes.
Actualmente, indicó, son alrededor de 40 jóvenes desaparecidos en Sinaloa dentro de los casos que atienden, en su mayoría duranguenses.
Incluso, relató que recientemente solicitó una revisión de expediente, debido a que ya correspondía conocer qué se había investigado y cuáles eran los avances, pero le fue negada y le dijeron que tendría que esperar hasta octubre.
Preparan nuevas búsquedas para septiembre
La activista explicó que cuando las familias de Durango acuden a buscar personas desaparecidas en Sinaloa se encuentran con que, en ocasiones, las autoridades les indican que deben acudir por su cuenta a los lugares de los hechos, brechas y cerros, bajo el argumento de que ellos no se arriesgarán.
A esto se suman los gastos de traslado, hospedaje y alimentación. Para una búsqueda no basta con llegar a Mazatlán, pues deben trasladarse a Concordia y posteriormente a otras comunidades y municipios. Actualmente no cuentan con un vehículo suficiente para realizar estos recorridos ni con el capital necesario para permanecer una semana realizando búsquedas.
Por ello, hizo un llamado a la sociedad para apoyar. Señaló que la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas de Durango tampoco cuenta con presupuesto suficiente y que, a mitad de año, solamente les han otorgado dos apoyos.

Para septiembre tienen programada una semana de búsqueda en Concordia. También contemplan dos días de búsqueda en Concordia, una revisión en el Centro de Reinserción Social de El Castillo y la colocación de pasquines hasta Julián de Sinaloa, Mazatlán y Culiacán, además de realizar acciones desde Durango hasta El Salto y el puente El Baluarte.
La Comisión Estatal de Búsqueda de Sinaloa les proporcionará seguridad. El primer punto será Villa Unión, donde cuentan con indicios de un joven que se encontraría en situación de calle entre Villa Unión y El Walamo. Posteriormente continuarán con las demás actividades programadas.
Encontrar a una persona significa devolver la paz
Finalmente, Carmen Soto habló sobre lo que representa para las familias haber localizado a dos personas que permanecieron durante aproximadamente un año en el Servicio Médico Forense y que pudieron ser identificadas.
Dijo que encontrar a una persona es algo que verdaderamente desean las familias, porque significa devolverles la paz y poner fin a una espera. Aunque siempre existe la esperanza de que sea su propio familiar, explicó que cada localización representa un avance para todas las familias buscadoras.
"En este camino, el que sume, el que encontremos, suma para todas las familias", expresó, al señalar que cada hallazgo brinda paz, tranquilidad y, sobre todo, esperanza a quienes continúan buscando a sus seres queridos.