El presidente de la Unión Ganadera, Rogelio Soto, expresó su inconformidad ante la decisión del Gobierno federal de permitir la importación de carne procedente de Paraguay, al considerar que México cuenta con suficiente producción nacional para abastecer el mercado interno e incluso mantener sus exportaciones. Señaló que esta medida genera preocupación entre los productores mexicanos, quienes enfrentan una mayor competencia mientras continúan los ingresos de productos cárnicos provenientes de otros países.
Cuestionan importaciones ante la producción nacional
Rogelio Soto manifestó que los ganaderos mexicanos amanecieron con un mal sabor de boca ante esta noticia, pues consideró que no existe una justificación clara para abrir las puertas a la carne paraguaya cuando también se permite la entrada de productos de Uruguay, Argentina y, principalmente, Brasil.
El dirigente cuestionó el actuar del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), al señalar que no comprende cómo, ante una sobreoferta de carne nacional, se continúa autorizando el ingreso de productos extranjeros.
Además, advirtió que detrás de esta decisión podría existir una situación que no representa un cambio sustancial en el origen de las importaciones. Explicó que, de acuerdo con sus señalamientos, las inversiones en empresas paraguayas dedicadas a la producción de carne de res y de ave son brasileñas.
En ese sentido, consideró que permitir la entrada de carne desde Paraguay podría representar una forma de mantener el acceso al mercado mexicano para capitales brasileños, pese a las restricciones o condiciones que pudieran existir para los productos procedentes directamente de Brasil.
"Nos están viendo el dedo en la boca", expresó el dirigente ganadero, quien sostuvo que esta situación podría significar que continúe ingresando carne vinculada a intereses brasileños, ahora mediante empresas establecidas en Paraguay.
Alertan por ingreso de ganado sin control sanitario
Otro de los temas que preocupan al sector ganadero es el ingreso de animales por la frontera sur del país, particularmente a través del contrabando de ganado, conocido como trasiego.
Soto explicó que actualmente no existe una estimación precisa de cuántas cabezas de ganado ingresan por esa vía, debido a que hay dos mecanismos: la entrada mediante los protocolos establecidos por las autoridades sanitarias y el ingreso ilegal.

Indicó que, frente a un volumen estimado de cerca de 800 mil cabezas de ganado que entrarían mediante el trasiego, no pasarían más de 10 mil animales por los puntos autorizados para ingresar legalmente al país, según las cifras que expuso.
El presidente de la Unión Ganadera advirtió que esto significa que una parte importante del ganado continuaría entrando sin los controles correspondientes, lo que representa un riesgo sanitario para la ganadería mexicana.
Señaló que estos animales podrían ingresar con enfermedades como tuberculosis y brucelosis, además de gusano barrenador, por lo que consideró preocupante que no se logre frenar esta práctica.
Asimismo, cuestionó que, según lo expuesto en una reunión reciente, el trasiego de ganado se haya mantenido durante los últimos 60 años sin que, a su juicio, se hayan tomado medidas suficientes para detenerlo.
Ponen en duda el volumen de carne importada
Respecto a las cantidades de carne que podrían ingresar con la nueva autorización para Paraguay, Rogelio Soto manifestó sus dudas sobre la información relacionada con los cupos de importación.
El dirigente dijo no creer que el volumen autorizado para la carne procedente de Paraguay se mantenga dentro de las mismas 70 mil toneladas que, según su interpretación, corresponderían a las importaciones provenientes de Brasil.
Consideró que existen intereses detrás de estas decisiones y cuestionó la manera en que se están manejando las autorizaciones para el ingreso de productos cárnicos al mercado mexicano.
Finalmente, el presidente de la Unión Ganadera hizo referencia al escenario político de Brasil y expresó su inconformidad con lo que considera una estrategia que permitiría mantener la participación de intereses brasileños en el mercado nacional a través de Paraguay.
Soto insistió en que es necesario revisar las decisiones relacionadas con las importaciones de carne, especialmente cuando, aseguró, los productores mexicanos cuentan con suficiente producto para atender la demanda nacional y continuar exportando.