Una adolescente de 15 años de edad que había sido reportada como desaparecida en la localidad de Tayoltita, municipio de San Dimas, fue localizada durante un operativo de búsqueda en el que participaron elementos de la Policía Estatal y habitantes de la zona. La menor había salido de su domicilio desde temprana hora y, al llegar la noche, su familia seguía sin tener noticias sobre su paradero, por lo que solicitó apoyo a través del número de emergencias 911.
Activaron protocolo de búsqueda
De acuerdo con la información proporcionada, los familiares comenzaron a buscar a la adolescente por sus propios medios, pero al no conseguir localizarla decidieron reportar su desaparición. Ante la situación, se activó el protocolo de búsqueda mediante el denominado Operativo Dragón, con la participación de elementos de la Policía Estatal.
La preocupación de la familia aumentó luego de que la madre de la menor, identificada como Daniela Escobedo Vázquez, de 34 años, informara a las autoridades que su hija requiere medicamento controlado y que ese día no lo había tomado.
Esta situación fue considerada como un posible factor relacionado con su extravío, por lo que resultaba importante encontrarla lo antes posible y verificar que se encontrara en buenas condiciones.
Vecinos también participaron en la búsqueda
La búsqueda se prolongó durante varias horas, hasta que la adolescente fue localizada cuando deambulaba por uno de los caminos de la localidad de Tayoltita.
En las labores también participaron habitantes de la comunidad, quienes se sumaron a los recorridos para tratar de ubicarla. Entre ellos estuvo Brenda Botello Lizárraga, quien observó a la menor a lo lejos y dio aviso a los elementos estatales que se encontraban en la búsqueda.

Tras recibir el reporte, los policías acudieron para resguardar a la adolescente y verificar su estado, con lo que finalmente se logró establecer contacto con sus familiares.
Fue entregada a su familia
La menor, identificada con las iniciales S.V.L.E., fue localizada con bien y posteriormente entregada a su familia, luego de las horas de incertidumbre que vivieron sus allegados al desconocer dónde se encontraba.
El caso puso de manifiesto la importancia de reportar de inmediato la desaparición de una persona, especialmente cuando se trata de menores de edad que pueden encontrarse en alguna condición que requiera atención particular.
Aunque el desenlace fue favorable, la situación también refleja la preocupación que enfrentan las familias cuando pierden contacto con alguno de sus integrantes y la necesidad de que las búsquedas se realicen sin demora, con apoyo de las autoridades y de la propia comunidad.