Los padres son quienes compran saliendo de las escuelas
Ubaldo Salazar, Titular de Inspectores Municipales informó que se han levantado algunas actas de inspección en los recorridos que hacen los compañeros por la venta de comida chatarra. "han sido los propios directivos quienes denuncian la instalación de los vendedores fuera de las instituciones educativas, se han sancionado a cinco".
La presencia de comida chatarra fuera de las escuelas en Durango se ha convertido en un fenómeno cotidiano que impacta directamente en los hábitos alimenticios de niñas, niños y adolescentes. A la salida de los planteles, es común encontrar puestos ambulantes y pequeños negocios que ofrecen productos altos en azúcares, grasas y sodio, como frituras, refrescos, dulces y alimentos ultraprocesados.
Alan Espinoza de la O, Regidor de Movimiento Ciudadano dio a conocer que desde la comisión de actividades económicas han sido muy claros al dar los permisos y que todo esté en orden y en forma para las personas que hacen la actividad económica, pero también los productos que ofrece. "Es una co-responsabilidad tanto ciudadana como de la autoridad, nosotros hacemos un llamado a la autoridad a inspectorse municipales para que hagan el seguimiento de que no se venda lo que no se da permiso de vender".
Además, hizo un llamado a la ciudadanía para no seguir comprando este tipo de productos, "pues solamente va a provocar una decreciente salud en las niñas y los niños., así como también en ellos. Que no haya este tipo de venta de productos que son procesados y que no genera absolutamente nada de salud a las personas".
Estos productos, además de ser accesibles económicamente, resultan altamente atractivos por su sabor y presentación, lo que los convierte en una opción frecuente para los estudiantes. Aunque en algunos casos existen políticas que buscan restringir la venta de alimentos poco saludables dentro de los planteles, estas medidas pierden impacto cuando, justo afuera, los estudiantes tienen acceso inmediato a este tipo de productos, generando una contradicción entre lo que se enseña y lo que realmente se practica.
EXPERTOS
Alejandra Terán López de Nava, Licenciada en Nutrición, señaló que el impacto de venta en este tipo de productos chatarra fuera de las escuelas "es muy significativo, ya que produce obesidad infantil, hipertensión, diabetes y otras enfermedades crónicas a largo plazo".
Dijo que la venta de estos productos "no solo altera la salud física de los niños, sino también su rendimiento académico y su bienestar en egeneral". Agregó que "es necesario que se generen políticas públicas y educativas en las que enseñen a alimentarnos adecuadamente desde una temprana edad y que en las escuelas se ofrezcan opciones nutritivas de alimentos".
En muchas ocasiones, la comida chatarra se percibe como una recompensa o un gusto que forma parte de la rutina diaria de los estudiantes y muchos padres, por diversas razones, permiten o incluso promueven el consumo de comida chatarra al comprar estos productos a sus hijos a la salida de la escuela.

La problemática de la comida chatarra fuera de las escuelas en Durango es un tema complejo que involucra factores sociales, económicos y culturales. La participación de los padres de familia es crucial, ya que sus decisiones influyen directamente en los hábitos de sus hijos. Para lograr un cambio real, es necesario un esfuerzo conjunto entre autoridades, escuelas y familias, que permita crear entornos más saludables y promover una cultura de alimentación consciente.
Los padres tienen la responsabilidad de orientar a sus hijos hacia elecciones más saludables, explicándoles la importancia de una buena alimentación y dando el ejemplo con sus propios hábitos. Fomentar el consumo de verdurasm frutas y alimentos preparados en casa puede marcar una diferencia significativa en la salud de los menores.