Un grupo de padres de familia de tercer grado de la Escuela Primaria La República, ubicada en la calle Pino Suárez y Norman Fuentes, denunció la fusión de grupos escolares que afecta a sus hijos. Araceli Barrera, madre de familia, explicó que se juntaron grupos para formar clases de 20 alumnos, con 10 de cada grupo previo, incluyendo a niños con capacidades distintas y necesidades especiales como neurodivergencias, TDAH y autismo.
Los padres señalan que esta medida divide la atención del docente y afecta el aprendizaje y la adaptación de los alumnos, quienes han mostrado signos de frustración y desconcierto. Asimismo, indicaron que la fusión se realizó sin consultar a las familias y sin considerar las necesidades específicas de los estudiantes, especialmente de aquellos que requieren atención personalizada.
La respuesta de la SEP, según los inconformes, consiste en retirar al maestro de biblioteca para que brinde clases a tercer grado, lo que consideran inadecuado porque afecta el taller de lectura y los hábitos lectores de toda la escuela. "No es justo que se saque al maestro de biblioteca para cubrir un grupo; eso afecta a todos los alumnos", expresó Barrera.
La exigencia principal es que se mantenga un maestro titular por grupo, tal como se había establecido al inicio del ciclo escolar, y se rechace la fusión de los grupos. "Sin presupuesto no hay solución, pero no podemos permitir que nuestros hijos paguen las consecuencias", expresó Barrera, quien advirtió que los padres continuarán manifestándose hasta obtener una respuesta favorable de las autoridades educativas.
Los padres de familia también hicieron un llamado a la Secretaría de Educación a revisar la situación y a garantizar que los estudiantes reciban una educación de calidad, con grupos reducidos y maestros suficientes para atender sus necesidades. Asimismo, pidieron que se respeten los derechos de los niños con capacidades diferentes y se les brinde el apoyo que requieren.

Padres de primaria La República rechazan fusión de grupos.
Las autoridades educativas no han emitido un pronunciamiento oficial sobre las demandas de los padres. Mientras tanto, los manifestantes se mantienen en las afueras de la escuela y advirtieron que no permitirán que la fusión de grupos continúe afectando a sus hijos.
Finalmente, Barrera reiteró el compromiso de los padres de seguir luchando por una educación digna para sus hijos y pidió el apoyo de la comunidad y de las autoridades para encontrar una solución que beneficie a todos los estudiantes. "No vamos a permitir que nuestros hijos sean tratados como números; exigimos respeto y calidad educativa", concluyó.