El tema de la pobreza continúa siendo complejo, principalmente en las áreas de mayor marginación de la periferia de la ciudad, donde ciudadanos duranguenses viven bajo condiciones de vivienda que representan importantes carencias y dificultades. Así lo señaló el regidor Jorge Herrera Castro, quien destacó que esta problemática no solamente está relacionada con los ingresos económicos de las familias, sino también con la calidad de los espacios donde habitan.
Carencias que van más allá del ingreso
El regidor explicó que, aunque el Gobierno Federal ha mencionado que un importante número de personas ha logrado salir de la pobreza extrema, todavía existen condiciones que deben atenderse, particularmente aquellas relacionadas con la calidad de la vivienda, la educación y las oportunidades laborales.
Consideró que estos factores están directamente relacionados con las condiciones de vida de las familias, por lo que la atención de la pobreza requiere acciones que permitan mejorar de manera integral el entorno en el que viven los ciudadanos.
En este sentido, señaló que la Dirección de Desarrollo Social ha comenzado a implementar diferentes programas dirigidos a las colonias y fraccionamientos de la ciudad, incluso atendiendo solicitudes realizadas directamente por los ciudadanos.
Programas para apoyar a las familias
Entre las acciones que se están llevando a cabo se encuentra la entrega de alimentos a bajo costo, así como atención y productos subsidiados destinados al mejoramiento de las viviendas. De acuerdo con el regidor, este tipo de programas contribuyen a apoyar la economía de las familias y, al mismo tiempo, permiten mitigar parte de las condiciones que actualmente enfrentan en sus viviendas.
Sin embargo, reconoció que todavía existen sectores donde las carencias son evidentes y donde persisten viviendas construidas con materiales como cartón, lo que refleja las condiciones de vulnerabilidad que todavía se presentan en algunas zonas de la ciudad.

La irregularidad limita el mejoramiento de viviendas
Ante la existencia de viviendas de cartón y las condiciones precarias en algunas colonias, Herrera Castro explicó que existen diferentes circunstancias entre las zonas de la ciudad, particularmente aquellas que se encuentran en situación irregular.
Señaló que en estos lugares algunas familias enfrentan limitaciones para realizar construcciones o modificaciones en sus viviendas debido precisamente a la situación jurídica de los terrenos. En estos casos, indicó, la legalidad debe ser el primer paso para poder avanzar posteriormente en acciones que permitan mejorar las condiciones de vivienda.
De esta manera, aunque existen programas sociales que buscan apoyar a las familias con alimentos y productos subsidiados para mejorar sus hogares, el problema de la pobreza y las condiciones de vivienda continúa representando un reto en las zonas de mayor marginación de Durango, donde se requiere atender no solamente las necesidades inmediatas, sino también factores como la educación, el empleo y la regularización de los espacios donde habitan las familias.