El aumento de precios en frutas y verduras se ha convertido en una preocupación para las familias duranguenses, debido a una combinación de factores climáticos y de inseguridad que afectan la producción y el transporte de los alimentos. Las fuertes lluvias y los huracanes recientes en la región occidental del país dañaron gravemente los sembradíos agrícolas, provocando aumentos drásticos en los costos de varios productos.
De acuerdo con la información disponible, las afectaciones climáticas impactaron estados como Michoacán, Jalisco, Colima, Guanajuato y Zacatecas, principales productores de frutas y verduras que abastecen al mercado nacional. Las inundaciones y los vientos destruyeron cultivos completos, lo que redujo la oferta y provocó un encarecimiento inmediato de los productos en los mercados y tianguis.
Entre los productos más afectados destaca el tomate, que pasó de costar entre 22 y 24 pesos a alcanzar los 50 pesos por kilo, un incremento de más del 100%. Los chiles también presentan precios muy elevados, y se espera que bajen hasta que llegue la producción de Sinaloa en diciembre, cuando la oferta se normalice y los precios se estabilicen.
En contraste, la cebolla ha comenzado a bajar de precio gracias a la cosecha local en San Juan del Río, lo cual beneficia a los agricultores de la zona y a los consumidores, que pueden adquirir este producto a un costo más accesible. Este caso demuestra que la producción local es una alternativa para reducir la dependencia de productos foráneos y mitigar el impacto de las alzas.
La situación se agrava debido a la inseguridad en las carreteras, ya que en Michoacán se llegan a pagar cuotas de extorsión, conocidas como "moches", de hasta 10,000 pesos por camión de limón, lo que impacta directamente en el costo final al consumidor. Estos cobros ilegales incrementan los gastos de transporte y se trasladan al precio de venta, afectando la economía de las familias.

Precio del tomate se duplica en Durango por lluvias e inseguridad.
Especialistas señalan que la solución requiere una estrategia integral que incluya apoyo a los productores locales, mejora de la infraestructura carretera, combate a la inseguridad y fomento del consumo de productos de temporada. Asimismo, recomiendan a la población planificar sus compras y buscar alternativas locales para reducir el impacto en su economía.
Finalmente, los comerciantes de Durango hicieron un llamado a las autoridades a atender la problemática y a garantizar la seguridad en las carreteras, con el fin de que los productos puedan llegar a los mercados sin sobrecostos y a precios justos para los consumidores.