Con la intención de atender de manera oportuna a adolescentes que se encuentran en situación de riesgo, el programa Al Límite, como parte de la estrategia Vive, ha logrado sensibilizar hasta el momento a 69 jóvenes en la ciudad de Durango, además de involucrar a sus madres y padres en el proceso de acompañamiento.
La estrategia busca intervenir antes de que las conductas de riesgo puedan convertirse en problemas mayores, mediante acciones preventivas y de orientación que no pretenden criminalizar a los adolescentes.
Buscan detectar factores de riesgo
Como parte de las acciones realizadas, se han llevado a cabo alrededor de nueve recorridos sensibilizadores en distintos asentamientos de la ciudad capital, en los que han participado 69 jóvenes y 69 madres y padres de familia.
Durante estas jornadas se aplican tamizajes que permiten identificar factores emocionales, familiares y conductuales que pudieran estar influyendo en la situación de cada adolescente. Con esta información se busca determinar qué tipo de apoyo puede ser más adecuado para cada caso.
Dependiendo de las necesidades detectadas, los jóvenes pueden ser orientados hacia actividades deportivas, artísticas y culturales, así como a atención psicológica especializada cuando existen antecedentes de violencia, afectaciones emocionales u otros factores que puedan poner en riesgo su desarrollo.
También buscan detectar consumo de sustancias
El programa contempla además pruebas para la detección de consumo de sustancias, siempre con la autorización correspondiente, con el propósito de identificar de manera temprana a quienes puedan requerir atención especializada.
La intención, de acuerdo con el enfoque de la estrategia, es evitar que estos jóvenes sean señalados o estigmatizados y, en cambio, facilitar su vinculación con servicios que les permitan recibir acompañamiento y alejarse del consumo.
Al Límite plantea que detrás de una conducta de riesgo puede existir una problemática familiar, emocional o social que necesita ser atendida. Por ello, además de trabajar directamente con los adolescentes, se busca involucrar a sus familias y generar condiciones que les permitan construir alternativas diferentes.

Intervienen a jóvenes detectados durante recorridos
Los adolescentes que participan en estas acciones son identificados durante los recorridos que se realizan como parte del operativo Dragón en diferentes asentamientos de la ciudad capital.
La finalidad es que la intervención ocurra antes de que los jóvenes puedan quedar involucrados en situaciones relacionadas con la comisión de algún delito. El programa apuesta por ofrecer actividades y acompañamiento que les permitan mantenerse alejados de entornos que puedan representar un riesgo para su desarrollo.
La estrategia contempla que estas acciones no se queden únicamente en la capital del estado. Se prevé que Al Límite sea implementado de manera gradual en los principales municipios de Durango, con el objetivo de detectar oportunamente a grupos de jóvenes considerados vulnerables y acercarlos a alternativas de atención.
Más que esperar a que ocurra un problema, la propuesta busca identificar las condiciones que pueden llevar a un adolescente hacia conductas de riesgo y trabajar desde antes, con la participación de las familias y mediante opciones que les permitan fortalecer su proyecto de vida.