Ante la llegada de miles de personas al Panteón de Oriente con motivo de la romería del 2 de noviembre, autoridades municipales reforzaron las acciones preventivas para reducir el riesgo de proliferación del mosquito transmisor del dengue, particularmente por la presencia de agua acumulada en floreros y las recientes lluvias.
Juan Carlos Montoya Garay, director de Salud Pública Municipal, informó que los trabajos de prevención comenzaron con anticipación y abarcaron tanto el interior del cementerio como las colonias ubicadas en sus alrededores, con el objetivo de disminuir las condiciones que favorecen la reproducción del mosquito.
Aplican larvicida en miles de floreros
De acuerdo con el funcionario, en las 28 hectáreas que comprende el Panteón de Oriente ya se realizó la colocación de larvicida, además de aplicar abate en cada uno de los aproximadamente 48 mil floreros que se encuentran dentro del lugar.
Explicó que durante los recorridos realizados previamente se detectaron recipientes con agua acumulada, una situación que puede convertirse en un punto de reproducción del mosquito Aedes aegypti, principal transmisor del dengue.

Montoya Garay señaló que, debido a que octubre todavía registra presencia de lluvias, existe mayor posibilidad de encontrar agua estancada en estos recipientes, por lo que la aplicación del larvicida busca interrumpir el ciclo de reproducción del insecto.
Además de estas acciones, se realizaron trabajos de rociado y nebulización aérea en las instalaciones del Panteón de Oriente, como parte de las medidas implementadas antes de la concentración masiva de personas.
También atienden colonias cercanas
La estrategia preventiva no se limitó al interior del cementerio. El director de Salud Pública Municipal indicó que también se llevaron a cabo jornadas de descacharrización en las colonias Hipódromo, Rodríguez y Santa Fe, consideradas parte de la zona colindante al Panteón de Oriente.
El retiro de objetos que pueden acumular agua busca reducir posibles criaderos del mosquito en los alrededores, considerando que durante los días de mayor afluencia habrá un movimiento importante de personas en toda esta zona de la ciudad.
Montoya Garay destacó que las acciones comenzaron alrededor de 15 días antes de la romería, precisamente para contar con un margen suficiente para atender posibles focos de reproducción y disminuir riesgos.
El funcionario insistió en que la prevención resulta fundamental ante una celebración que concentra a miles de visitantes, especialmente porque las condiciones de humedad y las lluvias pueden favorecer la presencia del mosquito.
Con estas medidas, las autoridades municipales buscan reducir las posibilidades de un brote de dengue durante y después de la romería, aunque la presencia de agua acumulada en recipientes sigue siendo un factor que requiere atención constante tanto dentro del panteón como en las viviendas y espacios cercanos.