En 2025, la industria restaurantera en México registró un crecimiento de apenas 1.8 por ciento, cifra inferior a la de años anteriores, debido a cierres provocados por inseguridad, inflación y altos costos operativos, informó Claudia Ramírez del Palacio, presidenta ejecutiva de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac); el panorama para 2026 luce complicado ante incrementos en impuestos como el IEPS, ajustes salariales y mayores retenciones de ISR, lo que obligará a muchos negocios a reestructurar menús, aplicar reingeniería financiera o incluso cerrar.
Ramírez del Palacio explicó que el crecimiento del 1.8 por ciento refleja una desaceleración importante si se compara con la recuperación que el sector había mostrado tras la pandemia. Factores como el aumento en insumos, energéticos y arrendamientos han impactado directamente en la rentabilidad de los establecimientos, que enfrentan márgenes cada vez más reducidos.
Detalló que en entidades como Sinaloa, los cierres de restaurantes están vinculados a problemas de inseguridad que inhiben la afluencia de comensales y afectan la operación nocturna. En contraste, en ciudades como Mexicali, Baja California, las altas temperaturas han provocado una disminución en la asistencia a restaurantes, generando también cierres temporales o definitivos por baja demanda.
A nivel nacional, el sector de alimentos y bebidas supera los 720 mil establecimientos, lo que lo convierte en uno de los principales generadores de empleo en el país. Sin embargo, el 76 por ciento de estos negocios opera en la informalidad, situación que representa uno de los mayores retos estructurales para la industria, ya que limita el acceso a financiamiento, programas de apoyo y seguridad social.
Ante este escenario, la Canirac anunció que impulsará un proyecto de acompañamiento para integrar a más negocios a la formalidad, en coordinación con autoridades de los tres niveles de gobierno. El objetivo es fortalecer la competitividad del sector, ampliar la base contributiva y brindar condiciones más equitativas frente a los establecimientos formales que cumplen con obligaciones fiscales y laborales.
La dirigente empresarial advirtió que el inicio de 2026 será determinante para la supervivencia de muchos restaurantes, quienes deberán adaptarse mediante ajustes en precios, rediseño de menús, optimización de costos y estrategias digitales para mantener su operación en un entorno económico cada vez más complejo.