El templo dedicado a San Judas Tadeo, ubicado en la colonia Héctor Mayagoitia de Durango, se convierte cada 28 de octubre en punto de encuentro para cientos de creyentes que acuden a agradecer favores recibidos, cumplir promesas y pedir por la salud, el trabajo y el bienestar de sus familias.
Entre oraciones, imágenes del santo y muestras de devoción, la celebración se acompaña de la tradicional romería, donde los puestos de comida, la venta de artículos diversos y actividades como la tómbola forman parte del ambiente que reúne a familias completas, peregrinos y visitantes.
Una tradición que reúne a las familias
Desde temprana hora, los creyentes acuden al templo para participar en las actividades religiosas, llevar ofrendas y elevar sus peticiones. Algunos llegan con imágenes de San Judas Tadeo, veladoras y figuras religiosas, mientras que otros aprovechan la jornada para agradecer los favores que aseguran haber recibido.
Para muchos duranguenses, visitar este templo representa una tradición que mantienen año con año y que comparten con sus hijos y otros familiares. La celebración combina la fe con la convivencia popular, en una jornada en la que personas de distintas edades se reúnen en torno a una misma devoción.
La romería también genera movimiento en los alrededores del recinto religioso, con comerciantes que ofrecen alimentos, productos y artículos relacionados con la festividad.
Las reliquias fortalecen la devoción
La veneración de las reliquias también ha tenido un lugar importante entre los acontecimientos religiosos relacionados con San Judas Tadeo en Durango. En julio de 2025, la ciudad recibió reliquias del apóstol, cuya visita permitió a los fieles acercarse a estos símbolos de veneración católica.
Este tipo de acontecimientos ha contribuido a mantener el interés de los creyentes y a fortalecer la tradición religiosa en torno al santo, cuya festividad congrega cada año a numerosos devotos.

Buscan construir un santuario
Ante la afluencia de peregrinos que se registra durante la festividad, se ha planteado la construcción de un santuario en un terreno anexo al templo actual, con la intención de ampliar la capacidad del recinto y ofrecer mejores condiciones para recibir a los visitantes.
El proyecto contempla un predio de aproximadamente cinco mil 600 metros cuadrados, destinado a contar con un espacio más amplio para las celebraciones religiosas y actividades comunitarias. El templo llega a recibir alrededor de 10 mil personas durante el 28 de octubre, además de quienes acuden en los días previos y posteriores a la celebración.
La propuesta de construcción responde a la necesidad de contar con instalaciones que permitan atender a una mayor cantidad de fieles, ante el crecimiento de esta tradición en la capital duranguense.
Una celebración que mantiene viva la fe
La festividad de San Judas Tadeo va más allá de las ceremonias religiosas. La romería, las ofrendas, las actividades populares y la convivencia familiar forman parte de una tradición arraigada entre los duranguenses.
Para quienes acuden al templo de la colonia Héctor Mayagoitia, la fecha representa una oportunidad para renovar su fe, agradecer y encontrar esperanza ante las dificultades personales y familiares.
Así, entre peregrinaciones, oraciones y actividades populares, la celebración mantiene su lugar entre las expresiones religiosas más significativas para los devotos de San Judas Tadeo en Durango.