El Instituto Tecnológico de Durango incrementó alrededor de 25 por ciento su matrícula durante el último año, con casi mil estudiantes más que el periodo anterior, al aplicar una política de cero rechazo para quienes cumplen con el requisito de haber concluido la preparatoria, informó su director, Guillermo de Anda Rodríguez.
De acuerdo con el directivo, actualmente la institución se acerca a los siete mil estudiantes, lo que representa un crecimiento importante en su comunidad escolar. Señaló que este aumento responde a una estrategia para ampliar las oportunidades de acceso a la educación superior, aunque reconoció que incorporar a más jóvenes también implica enfrentar distintos niveles de preparación académica.
Evalúan a estudiantes para reforzar su preparación
Guillermo de Anda explicó que el hecho de que los jóvenes tengan un lugar asegurado no significa que todos comiencen con las mismas condiciones académicas. Por ello, el Tecnológico realiza una evaluación inicial para identificar las áreas en las que cada estudiante requiere mayor apoyo.
En el caso de quienes presentan mayores dificultades, particularmente en matemáticas, se implementó un curso reforzado de 180 horas, cuando anteriormente se contemplaban alrededor de 60. La intención, dijo, es que los estudiantes cuenten con herramientas suficientes para enfrentar las exigencias de las carreras de ingeniería y reducir el riesgo de rezago desde los primeros semestres.
El director sostuvo que la estrategia busca atender el incremento de la matrícula sin dejar de lado el nivel académico de los estudiantes.

Inteligencia artificial y biomédica atraen a nuevos alumnos
Respecto a la oferta educativa, De Anda Rodríguez señaló que las carreras relacionadas con nuevas tecnologías han tenido una respuesta favorable por parte de los jóvenes.
Entre las opciones con mayor afluencia mencionó la ingeniería relacionada con inteligencia artificial y la ingeniería biomédica. En contraste, reconoció que la carrera de semiconductores todavía registra una demanda más moderada, aunque no se contempla por ahora cancelar programas educativos debido a una baja matrícula.
Incluso, adelantó que se analizan nuevas alternativas de formación profesional, entre ellas una ingeniería farmacéutica, ante las necesidades que existen en el país, así como una especialidad relacionada con la fotónica. Antes de abrir estos programas, explicó, deberán realizarse estudios de mercado para determinar si existe suficiente demanda y cuáles son las necesidades reales del sector productivo.
Política, después; primero, los estudiantes
El crecimiento de la matrícula y la expansión de la oferta educativa ocurren mientras el director mantiene su atención en la conducción de la institución. Cuestionado sobre una posible participación política, Guillermo de Anda afirmó que por ahora está concentrado "en cuerpo y alma" en la dirección del Tecnológico.
Sin embargo, reconoció que como ciudadano tiene derecho a respaldar a quien considere conveniente, siempre cuidando las formas y sin descuidar su responsabilidad al frente de la institución. Al ser cuestionado directamente sobre su cercanía política con Morena, el director marcó distancia de identificarse como militante de ese partido y respondió: "No soy morenista, soy claudista".
Con ello, dejó claro que, al menos por ahora, su prioridad pública está puesta en el crecimiento de la institución, la atención de los estudiantes y la consolidación de una oferta educativa que responda a las nuevas necesidades profesionales, mientras cualquier definición política queda en segundo plano.