Las ventas en las dulcerías de Durango han registrado una disminución de hasta 40 por ciento en comparación con el año anterior, por lo que comerciantes del sector esperan que las temporadas de Halloween y Navidad permitan recuperar parte de las pérdidas acumuladas durante los últimos meses. Aunque actualmente se observa un repunte en la demanda de productos alusivos a estas fechas, el consumo general continúa por debajo de lo esperado, principalmente por la disminución del poder adquisitivo de las familias.
Julia Ceseñas, propietaria de una dulcería, señaló que las temporadas festivas representan uno de los periodos más importantes para el comercio de este giro, debido a que las familias buscan productos para repartir entre niños y asistentes a celebraciones.
Dulces alusivos a Halloween, los más buscados
Entre los productos con mayor demanda durante estos días se encuentran las gomitas con figuras de calabazas, murciélagos y calaveritas, además de otros dulces relacionados con Halloween. Las calaveritas de azúcar y otros productos tradicionales continúan siendo un clásico entre los consumidores.

En cuanto al gasto, estimó que las personas destinan alrededor de 300 pesos a la compra de dulces para estas celebraciones, cantidad que puede resultar limitada para quienes buscan repartir golosinas entre un número considerable de niños.
Respecto a los precios, indicó que los incrementos han sido de entre 3 y 8 por ciento, principalmente en aquellos productos que tienen figuras o presentaciones especiales relacionadas con Halloween, debido a sus características y demanda durante esta temporada.
Comercio informal representa competencia
Otro de los factores que afectan a los establecimientos formalmente establecidos es la competencia del comercio informal, pues existen vendedores que ofrecen dulces sin estar registrados y que, a diferencia de los negocios establecidos, no cumplen con las mismas obligaciones fiscales.
Ceseñas consideró que esta situación representa una competencia desleal para quienes mantienen sus negocios en regla y cubren el pago de impuestos y demás obligaciones. Estimó que el comercio informal puede representar una afectación de entre 40 y 50 por ciento en las ventas de los establecimientos formales.
Caída del consumo afecta al sector
La comerciante reconoció que, fuera de las temporadas de mayor movimiento, las ventas han disminuido considerablemente. Atribuyó esta situación a la pérdida de poder adquisitivo de las familias, que actualmente cuentan con menos recursos para destinar a productos que no son de primera necesidad.
Indicó que, en su caso, la expectativa está puesta en Halloween y diciembre, pues son periodos en los que tradicionalmente aumenta la compra de dulces y existe la posibilidad de mejorar los ingresos del negocio.
Sobre el cierre de establecimientos dedicados a este giro, señaló que sí tiene conocimiento de negocios que han tenido que cerrar o traspasar sus locales; sin embargo, aclaró que por el momento no cuenta con una cifra precisa de cuántos comercios han dejado de operar.
Finalmente, descartó que la disminución de las ventas esté relacionada con la prohibición de vender determinados productos o alimentos con sellos de advertencia en las escuelas, pues consideró que los consumidores siguen comprando dulces, aunque ahora lo hagan fuera de los planteles educativos. A su juicio, el consumo se mantiene, pero las condiciones económicas de las familias han modificado la capacidad de compra y el gasto que destinan a estos productos.