El uso intensivo de redes sociales, internet y dispositivos electrónicos mantiene a niñas, niños y jóvenes expuestos a posibles riesgos para su salud mental.
Ante este escenario, especialistas plantean la necesidad de fortalecer la participación de las familias, las escuelas, las autoridades y las empresas tecnológicas para promover un uso responsable de las herramientas digitales. Habla al respecto el doctor Mario Gerardo Cervantes, académico de la UdeG.
"No se está atacando la adicción a las tecnologías, hay un alto porcentaje empezando por los papás de los chicos de generación Alfa, quienes son los papás de la generación Y, la generación Millenials nace con las tecnologías y a partir de la Y de 35 a hacia abajo en edad son gente que está desde pequeños metidos en las tecnologías", detalla el académico.
De acuerdo con estudios realizados por equipos académicos del Centro Universitario de Tlaquepaque, hasta 98.9 por ciento de los estudiantes analizados mantiene una vida digital activa, principalmente mediante teléfonos celulares.

Los investigadores identificaron que los jóvenes estudiados permanecen al menos tres horas al día conectados a internet, con un consumo importante de redes sociales. El uso de estas plataformas también presenta diferencias de acuerdo con la edad y el nivel educativo.
"En el caso de chicos de secundaria y algunos en preparatoria usan más el Tik Tok por ejemplo mientras que algunos de final de quinto y sexto de prepa y de licenciatura tienen más frecuencia en el Instagram".
Otro de los hallazgos corresponde al uso de herramientas de inteligencia artificial. Los especialistas encontraron que algunos jóvenes recurren a estos sistemas para buscar consejos, particularmente cuando no tienen cerca a sus padres.
"Otro hallazgo interesante e importante es que también se meten a pedirle consejos a la IA y entonces como no tienen cerca al papá o a la mamá porque está trabajando todo el día"

Ante los posibles riesgos relacionados con el uso excesivo de dispositivos, el académico señaló que la solución no consiste únicamente en retirar los teléfonos celulares, sino en enseñar a niños, jóvenes y adultos a utilizarlos de manera responsable.
"La solución no es apagar la pantalla, es alfabetizarlos y enseñar el uso responsable a las nuevas generaciones y personas adultas, crear cursos de alfabetización digital para madres y padres en las mismas escuelas", indica el experto.
Los especialistas plantean desarrollar programas dirigidos a docentes que permitan identificar señales de riesgo y establecer mecanismos de prevención y atención ante posibles problemas relacionados con el uso de tecnologías. También consideran necesaria una política pública que involucre a las familias, escuelas, autoridades y empresas tecnológicas, con especial atención en los contenidos dirigidos a menores.

Las cifras obtenidas en los estudios muestran el nivel de presencia que tienen los dispositivos digitales entre los estudiantes. En secundaria, más de la mitad de los alumnos señaló utilizar el teléfono celular durante su tiempo libre.
"Tenemos entonces entre las estadísticas que el 53 por ciento a nivel secundaria señaló ver el celular en su tiempo libre, el 33 por ciento les gustan los video juegos y el 99.4 por ciento los tres niveles tanto secundaria, bachillerato y licenciatura tienen una cobertura de acceso a internet, no hay que perder de vista que las escuelas estudiadas están en zona metropolitana de Guadalajara".
El especialista también consideró fundamental la participación de las familias para reducir los posibles riesgos a los que están expuestos los menores en internet y llamó a las empresas tecnológicas a asumir responsabilidad, particularmente mediante mayor transparencia sobre sus algoritmos y los mecanismos utilizados para distribuir contenidos a menores.

La percepción sobre los efectos del uso constante de dispositivos también está presente entre las familias.
"Ya no piensan, ya no desarrollan su cerebro al 100 por ciento", dijo la señora Aurora.
Ante este panorama, la Universidad de Guadalajara implementó el programa piloto "Presente", dirigido a estudiantes de preparatoria durante el calendario 2026-B. La estrategia contempla el resguardo de teléfonos celulares durante las clases, pausas de desconexión digital y actividades deportivas, culturales y de convivencia.

También incluye acciones de alfabetización digital y acompañamiento emocional. De acuerdo con un diagnóstico de la Casa de Estudios, entre 90 y 95 por ciento de los adolescentes de 14 a 19 años cuenta con un teléfono inteligente y permanece conectado alrededor de 4.5 horas al día.
La UdeG señala que este nivel de exposición digital podría tener efectos en aspectos como la atención, la socialización, la autoestima y el bienestar emocional, por lo que la estrategia busca promover un uso más equilibrado de la tecnología entre los estudiantes.