Los ayuntamientos en Jalisco operan con plantillas de baja escolaridad. El dato salta a la vista, en 33 municipios, la mitad del personal no pasó de la secundaria
El Salto, el municipio que carga con la contaminación del río Santiago y con uno de los corredores industriales más grandes del país, quien revisa una licencia, supervisa una obra o atiende una denuncia ambiental tiene más probabilidad de contar solo con la primaria que con un título universitario.
De los mil 444 trabajadores del Ayuntamiento cuya escolaridad está registrada, mil 186 (82%) tienen como máximo educación básica. El 60% cursó solo preescolar o primaria. Únicamente 71 personas, el 4.9% de la plantilla, tienen licenciatura o un grado superior.
El Salto, municipio metropolitano con más rezago
Fuente: INEGI
El Salto es el caso más extremo, pero no es una excepción. Según el Censo Nacional de Gobiernos Municipales y Demarcaciones Territoriales del INEGI 2024; en 33 de los 97 municipios de Jalisco con información completa, la mitad o más del personal no supera la secundaria. En 76 de esos 97 municipios hay más trabajadores con educación básica que con educación superior.
A nivel estatal, de los 63,516 empleados municipales con escolaridad identificada, el 33.5% tiene educación básica o menos: 1,512 no tienen ningún grado de estudios, 7,515 tienen primaria y 12,248 tienen secundaria. El 29.6% cuenta con licenciatura o más, y apenas el 2% con maestría o doctorado.
La cifra estatal esconde una brecha territorial. En Guadalajara y Zapopan, el 19% del personal tiene educación básica y el 42% tiene estudios superiores. En el resto del estado la proporción se invierte: el 43% tiene básica y solo el 22% tiene educación superior.
Los municipios con las plantillas de menor escolaridad, después de El Salto, son Cuautitlán de García Barragán (81% con educación básica), Mixtlán (73%), Amacueca (72%) y Teocaltiche (72%). En este último, solo el 8.5% de los 578 trabajadores tiene licenciatura.

En Pihuamo, 2 de 167 empleados municipales tienen estudios universitarios. En 38 municipios no hay un solo trabajador con maestría o doctorado.
Lagos de Moreno, el segundo municipio más poblado de Los Altos, registra el 51% de su plantilla con educación básica y el 16% con educación superior.
El rezago convive con un vacío de información. Uno de cada cuatro empleados municipales en Jalisco (19,634 personas) no tiene escolaridad registrada en el censo. Dieciocho municipios no reportaron el dato de ningún trabajador, entre ellos Puerto Vallarta, con 4,411 empleados. En Tlajomulco de Zúñiga falta la información del 95% de su plantilla de 5,229 personas.
Sin ese registro, los ayuntamientos no tienen una línea base para medir si los perfiles de su personal corresponden a las funciones que desempeñan.
La escolaridad no garantiza capacidad ni honestidad, y la experiencia práctica puede suplir la formación académica en muchas tareas operativas. El problema surge cuando funciones técnicas como el ordenamiento territorial, la supervisión de obra, la protección civil o la regulación ambiental recaen en estructuras sin el respaldo profesional que exigen.
Los datos muestran además una diferencia por sexo: el 37% de las trabajadoras municipales tiene educación superior, frente al 25% de los hombres. Sin embargo, los hombres ocupan el 63% de las plazas.