Lo que durante años permaneció acumulado en el fondo de la presa Las Pintas y en los canales que en ella desembocan, ahora podría convertirse en un problema de salud pública fuera del embalse. El retiro de toneladas de lodo ha encendido las alertas por el posible contenido de sustancias tóxicas y microorganismos que, al ser trasladados y depositados en otros terrenos, podrían representar riesgos para la población.
La preocupación no es menor. Los canales que alimentan este cuerpo de agua atraviesan zonas urbanas e industriales, donde los escurrimientos pueden arrastrar materia orgánica, aguas residuales, hidrocarburos y metales pesados que terminan acumulándose en los sedimentos.
Entre las sustancias que podrían encontrarse figuran plomo, cadmio, mercurio y cromo, elementos que, dependiendo de su concentración y tiempo de exposición, pueden provocar daños neurológicos, renales y otras afectaciones crónicas.
Pero el peligro no se limita a los metales. La materia orgánica en descomposición también puede favorecer la presencia de bacterias y otros microorganismos capaces de ocasionar infecciones gastrointestinales y problemas cutáneos, especialmente entre quienes manipulan directamente estos materiales.
El problema podría agravarse cuando los lodos son retirados del agua. Al secarse y convertirse en polvo, algunas partículas contaminadas pueden dispersarse por acción del viento y alcanzar viviendas cercanas. Durante las lluvias, los escurrimientos podrían transportar sustancias hacia otros terrenos y cuerpos de agua.
Organizaciones ciudadanas, como Un Salto de Vida, han denunciado el depósito de sedimentos en zonas de El Salto, Tlaquepaque y Tlajomulco, lo que abre interrogantes sobre las condiciones en que se transportan y almacenan estos residuos.
"Hay que trasladar material que está mojado, son lodos, tienen escurrimientos. Incluso previo a que se tomara la determinación de arrancar con las labores tuvimos una reunión con los alcaldes y las alcaldesas del área metropolitana de Guadalajara y específicamente se habló con los municipios de Tlaquepaque y Tonalá" expresó Luis Enrique Barboza Niño, director de la Comisión Estatal del Agua
La Comisión Estatal del Agua ha reconocido que todavía se requiere determinar la composición de los materiales mediante estudios especializados, por lo que resulta indispensable conocer sus concentraciones de contaminantes antes de establecer si representan un peligro sanitario.
Aunque el desazolve busca mejorar las condiciones hidráulicas de la presa, especialistas en manejo ambiental recomiendan caracterizar los sedimentos, proteger a los trabajadores y garantizar su disposición en sitios adecuados.
La pregunta de fondo es si, al intentar limpiar la presa Las Pintas, se está trasladando un posible foco de contaminación a las colonias, sin conocer todavía las consecuencias que podría tener para sus habitantes.
