A unos días del inicio de la Copa Mundial de Futbol 2026, el riesgo de que el ébola genere contagios masivos en México o en destinos turísticos como Baja California Sur es bajo, debido a las características de transmisión del virus, aseguró Efraín Torres, vicepresidente del Colegio de Médicos Cirujanos de Baja California Sur.
El especialista explicó que, aunque el brote de la cepa Bundibugyo en países de África Oriental mantiene la atención de organismos internacionales de salud, la enfermedad no presenta las mismas condiciones de propagación que virus respiratorios como el SARS-CoV-2, responsable de la pandemia de COVID-19.
De acuerdo con Torres, el ébola se transmite principalmente por contacto directo con fluidos corporales de personas infectadas, una característica que limita significativamente su capacidad de expansión entre grandes concentraciones de población.
"La forma de transmisión es muy diferente a la de enfermedades respiratorias. Se requiere contacto directo con fluidos corporales, lo que reduce considerablemente la posibilidad de contagios masivos", explicó.

Mundial incrementará movilidad internacional
El médico señaló que la realización del Mundial de Futbol en México, Estados Unidos y Canadá implicará una intensa movilidad internacional, con millones de personas desplazándose entre distintos países y ciudades sede.
Ante este escenario, consideró indispensable mantener activos los protocolos de vigilancia epidemiológica en aeropuertos, puertos y puntos de ingreso internacional para detectar oportunamente posibles casos importados.
Torres recordó que la Organización Mundial de la Salud emitió una alerta sanitaria internacional por el brote registrado en África, medida que busca fortalecer la coordinación entre países y reforzar los mecanismos de prevención, vigilancia y respuesta.
Experiencia adquirida tras la pandemia
El especialista destacó que la experiencia obtenida durante la emergencia por COVID-19 permitió fortalecer la capacidad de respuesta de los sistemas de salud ante enfermedades emergentes.
"No representa realmente un problema sanitario mayor, siempre y cuando tengamos el registro y las pruebas necesarias para la gente que venga de esos lugares y podamos limitar los contagios", señaló.
No obstante, advirtió que la ausencia de un tratamiento específico o una vacuna ampliamente disponible para la cepa Bundibugyo obliga a mantener medidas estrictas de vigilancia sanitaria.
"Debemos tener precaución y utilizar las técnicas de epidemiología y sanitarias para controlar un brote y una epidemia en nuestro país", agregó.
El médico insistió en que el brote debe ser atendido con seriedad por las autoridades sanitarias, pero sin generar alarma entre la población. Afirmó que, bajo los mecanismos actuales de monitoreo y control epidemiológico, la probabilidad de una propagación masiva continúa siendo reducida.