Los daños ocasionados al Café D'Val durante los disturbios del domingo 18 de octubre no solo afectaron a este negocio familiar del Centro de Guadalajara, sino que también reavivaron el dolor de una familia que desde hace tres años desconoce el paradero de uno de sus integrantes.
Una de las propietarias del establecimiento, Rosario Valdivia Madrigal, relató cómo un grupo de personas encapuchadas arremetió contra la fachada del local durante la manifestación por agua limpia. "Eran como 10 encapuchados, y los demás estaban enfrente golpeando también los cristales, entre 10 y 12 personas se nos dejaron venir", describió.
El negocio, que cuenta con 35 años de historia y se encuentra sobre la calle Pedro Moreno, casi al cruce con Pavo, abrió sus puertas a las 8:00 horas. Sin embargo, alrededor de las 11:30, el personal recibió una advertencia sobre el avance de la movilización e intentó proteger el establecimiento con las cortinas metálicas, sin lograr evitar los destrozos.
Rosario recordó el temor que vivieron durante las agresiones, en las que los responsables presuntamente utilizaron diversos objetos para romper los ventanales y lanzaron artefactos explosivos.
"Traían muchas cosas, fue bien impresionante, nos asustamos muchísimo, eran palos, martillos, bates, cosas que explotaban, fueron 10 minutos de susto", señaló.
Durante los hechos, uno de los clientes resultó lesionado debajo de un ojo por un fragmento de vidrio. Además, dos hermanos de Rosario fueron agredidos cuando intentaron impedir que continuaran los daños al establecimiento.
"Mi hermano quiso evitar eso de que golpearan los vidrios y le echaron gas en la cara, a otro de mis hermanos lo aventaron y empezaron a golpear y a quebrar".

Aunque el café retomó sus actividades al día siguiente, el área de mesas junto a los ventanales dañados continúa fuera de servicio. La familia calcula pérdidas por 35 mil pesos y espera recibir apoyo para reparar los desperfectos.
Pero, para una de las integrantes de la familia Valdivia, lo ocurrido tuvo también un impacto emocional. Gabriela Valdivia, esposa de José Luis Guzmán Rodríguez, de 37 años, enfrenta desde hace tres años la desaparición de su pareja.

Sus familiares señalan que no han recibido avances suficientes en la investigación de la Fiscalía Especializada en Personas Desaparecidas de Jalisco y aseguran que existen videos y testimonios relacionados con los momentos previos a su desaparición.
Rosario explicó que volver a enfrentar una situación violenta afectó emocionalmente a su hermana, quien deseaba contar con el apoyo de su esposo en medio de lo sucedido.
"Ella al ver todo esto se volvió a sentir mal, todo se le vino a la mente, diciendo que quisiera tener a mi esposo que me apoye en esto tan feo que nos pasó".
Por su parte, Gabriela expresó lo difícil que ha sido vivir sin saber dónde está José Luis y la necesidad que mantiene de volver a verlo.
"Me hace falta él, es una ausencia que no puedo superar, de plano yo lo necesito, quiero volver a verlo, sí ha sido muy difícil y complicado".

El Café D'Val es un establecimiento conocido por sus clientes habituales, quienes lamentaron las afectaciones sufridas por el negocio y el esfuerzo que la familia ha dedicado durante décadas para mantenerlo abierto.
"Es casi como nuestra segunda casa, y de repente llegamos y vimos como lo habían dejado y pues no se vale, conozco a los dueños y llevan trabajando toda una vida para tener el café", dijo el señor Armando.
Rosario Valdivia pidió a las autoridades identificar a las personas que participaron en los destrozos y esclarecer su procedencia.
"Y que vean de donde salieron esos encapuchados porque no eran de la marcha, que hagan algo".

Mientras la familia busca recuperar las condiciones de su negocio, sobre la calle Pedro Moreno también permanecen visibles daños en las fachadas de otros establecimientos. Hasta ahora, no se ha informado una cifra oficial consolidada de las pérdidas económicas ocasionadas a los comercios afectados.